22 jun 2012

Sueño.

Por: R.R.

Vivo esa vida irreal, esa vida perfecta donde pasa todo lo que quieres. Esa vida que surge entre la conciencia y el sueño profundo mientras tu mejilla está apoyada en la almohada.

¿Quién no quiere vivir esta vida? Una existencia idealizada en la que todo es simplemente perfecto, aún si hay dolor o sufrimiento, es un dolor y un sufrimiento perfecto. Todo está pulido y brillante; sin importar que tan aterrador o insoportable sea en la realidad, los bordes redondos del miedo y la desesperación no cortan en la imaginación

Beso a quien no puedes besar, toco a quien no puedes tocar, hago lo que no puedes hacer, mato a quien no puedes matar. Soy quien no puedes o no quieres ser.

La nebulosa existencia de estos instantes desaparece con el sueño o con la realidad. Se borran para aparecer otra vez en la noche o en los momentos aburridos. Y también regresan cuando ves a quien me ama pero no lo sabe o a quién ya he herido sin que se inmute; sólo para recordarte que la realidad es como los miles de acontecimientos que han sucedido desde que abriste los ojos en tu nacimiento; han destinado a que sea. Y que tú, pequeña pieza del rompecabezas de la vida, no tienes tanto poder como desearías.

A menos que escapes de tu vida de sombras y te des cuenta de que yo no existo.

JUNIO 2012

13 jun 2012

Upside going down

Por: Yelen XMB

Descendieron por una gran tubería llena de mugre, a las profundidades del mar, donde siempre es de noche y las flores son bizarras sin excepción. El señor anguila con bigote se detuvo a mirar todo con detenimiento, maravillado en especial de lo que no podía ver.

-¡Esto es justo lo que buscaba! Mira cuántas letras que se disparan y explotan con el viento de la arena, la escena es ex– qui- si- ta.

-Pero señor anguila-interrumpió el perro- Las flores están oxidadas ¿ya lo notó? Fíjese bien.

-Oxidadas, oxidadas, oxidadas, perfecto, lo tengo todo anotado- dijo la anguila con bigote anotando sobre sí misma con la punta de su cola.
Era verdad, el color de las plantas no era muy agradable, por estar tanto tiempo bajo el agua se habían llenado de óxido. Las únicas plantas que conservaban su color eran de esos peces planos con rayas negras y amarillas que vagaban en círculos.

-Rayas, arena, rayas, rayas, perro, la anguila…ah, esa soy yo-murmuraba la anguila- ¡Señor perro! ¿Hay otras anguilas que no sean yo?

-¡No digas tonterías! ¡Claro que no!- exclamó el perro- lo más parecido a ti son los animales de ocho patas largas llenas de ventosas, que sueltan tinta negra, así que si ves uno no lo toques.

-¿Tinta de verdad? ¿Salida de un animal?

-Así es, señor anguila –afirmó el perro.

Era natural al curiosidad de la anguila, nunca antes su dueño el perro la había sacado a pasear al mar. La llevaba sujeta con una cadena aferrada a un collar rojo, parecía una delgada y escurridiza bacteria que se enroscaba continuamente, lo hacía porque tenía la esperanza de que bajo el agua las letras se quedaran grabadas en su piel. El vecindario era bellísimo, había corales y libélulas marinas, también algunos claveles y pinos de agua salada. El perro bebía de una botella que llevaba en su mochila y comía algunas almejas que encontraba en el camino.

-¡No! ¡No puede ser! – Se preocupó la anguila – Yo sé que tengo todo anotado, justo aquí, aquí y en todo mi cuerpo, pero no lo veo ¿Y si me quedé ciego?

-¡Qué ridículo es, señor anguila! Le juro por su bigote que está usted en sus cinco sentidos.

-¿Y por qué no lo jura por su sombrero?

-¡Ya basta! ¿Qué está diciendo? ¡Avance!

-Que a veces creo que el mundo está de cabeza y nosotros lo vemos invertido y nos acostumbramos a pararnos en el suelo o en las paredes. Tengo dudas respecto a eso porque cuando me mareo se me va la sangre a la cabeza como si estuviera volteado hacia abajo. Yo creo que cuando nos mareamos es porque estamos a punto de darnos cuenta de que las cosas están al revés.

-¿Cuál revés? ¿Cuál cabeza? ¿Cuál suelo? Tú no tienes pies ni cabeza ni derecho a opinar al respecto –dijo el perro mientras orinaba en una flor plateada y brillante como una moneda nueva

Señor anguila con bigote se calló y continuó nadando. De pronto recordó que las anguilas no podían respirar bajo el agua mucho tiempo, al menos no las anguilas como ella, que era terrestre porque tenía bigote. Pensó preguntar al perro pero temió que lo reprendiera de nuevo y le amarrara más cadenas al collar, además de que el señor perro le había prometido regalarle un sombrero si se portaba bien.

Continuaron caminando por el fondo marino, perro enojado y anguila en silencio. Las flores oxidadas se hicieron cada vez menos valiosas y llamativas, los peces se volvieron tan planos como una caricatura y sus rayas de disminuyeron. Anguila y perro se alejaron de casa segundo a segundo, hasta perder la noción de todo.

Un buen día, llegaron a pararse en el lomo de un Pegaso de mar que los llevó a la superficie, allí, señor anguila logró leer lo que había escrito en su piel y encontró su memoria. El perro ya no podía hablar, hacía mucho que se había ahogado y se movía con engranes. Las flores oxidadas, por su parte, al fin pudieron respirar de nuevo y quitarse el sarro de encima, cuando toda el agua que las aprisionaba cayó súbitamente al espacio.

JUNIO 2012

12 jun 2012

En la palma de mi mano

Por: Manuel León.

La historia de los seres humanos puede parecer complicada. Momentos memorativos de religión, ciencia y expediciones; o momentos de desespero por guerras, epidemias, invasiones y exterminio. Todos ocurriendo a lo largo y ancho del mundo con el objetivo de estar sobre los demás. Sin embargo no me preocupo por lo que piensan, sino por lo que hacen.

En muchas ocasiones la meta de cada investigación es sólo para ganar una “carrera” contra algún otro.

Desde pequeños nos enfrentamos a ello. Los niños que tienen mejores calificaciones son aquellos que destacaran frente a los maestros, directivos y padres de familia. Mientras que aquellos que no tienen la misma capacidad de aprehender los datos son rechazados. Al primero se le dan consentimientos y al segundo se busca, por todos los medios, detenerlo.

Cómo podemos avanzar sabiendo esta realidad es un misterio.

Yo sólo soy un chico de los segundos. Claro. Anteriormente buscaba las mejores calificaciones como cualquier niño. Después perdí interés en ello y me concentré en ayudar a los segundos, razón por la que me convertí en uno de ellos pues mi historial académico fue en decadencia.

- ¿Por qué no te concentras? Todo lo que haces es estar frente a la computadora perdiendo el tiempo en Facebook.

Los padres no entienden que por este medio me expreso. Por este medio sé muchas cosas.

Algunas personas le creen a los medios. Piensan que un hombre con un bonito peinado puede cambiar al país. Otros que un sujeto nos puede llevar a una zona de igualdad. Otros creen en las palabras de una mujer por el mero hecho de serlo. Y algunos confían en un candidato con un apoyo bien conocido y que muchos consideran un chiste.

- Yo me comprometo para cambiar a México – dice el primero. Cuando todos sabemos que él tiene a un ladrón detrás. Lo dice después que su partido derramara sangre durante años, incluso dentro del mismo partido.

- Este año el cambio verdadero está en tus manos – no culpo a este candidato pues me agrada su forma de hablar, pero no estamos listos para lo que propone. Los adinerados no invertirán pues sólo piensan en ellos. Por tanto el dinero que necesita no podría conseguirlo.

- Soy diferente – puede ser una candidata diferente. Desafortunadamente demostró que aquellos poderosos no saben las condiciones del pueblo pues no saben lo que gastan.

- ¿Contamos contigo? – la pregunta sería si contamos con ellos.

Sólo soy un chico escribiendo la realidad. No trato de apoyar a ninguno de ellos pues todos tienen algo que el otro no. Todos proponen alguna cosa para cambiar el sistema. Pero no sólo son ellos, también hay muchos otros dentro del poder y podrían frenarlos sin más.

La gente se queja de la inseguridad… y no hace algo por educar a sus niños. Hacen lo contrario. Cuando ven que al niño lo molestan, le dicen:

- ¡Pégale tú también! ¡No seas maricón!

Se quejan de las mujeres que abortan. De las personas que exigen su derecho a casarse con quien ellos quieran. Pero dicen a espaldas de otros:

- ¡Tú eres mujer y vienes a servir!

- ¡Tú eres hombre y estás para exigir!

- ¡Mujer sólo debe tener a un hombre!

- ¡Hombre con muchas mujeres es un héroe!

La mala forma en que educan a los niños es increíble.

Se ha comprobado, por estudios de observación científica, que los niños aprenden más en el tiempo que están en casa y la calle que en la escuela.

Deben saberlo todos: la escuela sólo es un refuerzo para lo que se aprende en casa. Pero si el niño ve peleas, insultos, machismo o feminismo, intolerancia, injusticia, violencia, borracheras, fumadores activos, reglas sin cumplir, deshonestidad, etc. ¿Qué mostrará a los maestros?

Deseo ser escritor. No. Me esfuerzo por ser un escritor porque es un medio accesible para plasmar las injusticias.

El arte es lo que gobierna al mundo. Los artistas son aquellos que moldean a los que no tienen la oportunidad de estudiar. Los que enseñan a esos segundos.
El verdadero poder esta en las artes.

Muchos dirían que en la ciencia. Pero en ella se encuentra un poder distinto, que es la curiosidad. Sin ella no podríamos avanzar, nos estancaríamos. Pero ellos son los primeros de toda la vida, y en muchas ocasiones hablan con palabras que no son comprensibles para los demás.

Si no tenemos a algún primero que quiera entrar con los segundos, no podremos avanzar con igualdad.

Hay unas palabras que me dijo un hombre sabio una vez. Un amigo de mi familia que me regaló bellas palabras cuando estuve en el hospital una vez. Pero en pocas palabras me dijo: “Sin empatía, no hay sensibilidad. Sin sensibilidad no hay humanos”:
Y en otro lado escuché, de su misma voz:

- Cuando alguien trabaja con las manos, es un obrero.

- Cuando alguien trabaja con las manos y la cabeza, es un artesano.

- Pero cuando a eso le agrega el corazón, se le puede llamar artista.

Y el artista es el que puede ver la realidad y buscar alguna alternativa. Mostrando a la gente que comete errores. Los artistas tienen el mundo en sus manos. Pero sólo aquellos que quieran, no que desean, podrán moldear este mundo sin forma para convertirlo en un lugar de igualdad, respeto, justicia y amor.

¡Seamos los artistas del siempre!
¡Usemos la cabeza, las manos y el corazón!

¡Seamos esos que quieren un cambio y no sólo lo desean!

¡Seamos los que respetan, conviven en paz y aman al prójimo!

¡Rechacemos la agresión, la intolerancia y el egoísmo!

¡Dejemos el orgullo y la pereza¡

¡No dejemos el cambio de un país en manos de unos pocos… vivamos para hacer dentro de nosotros ese cambio y alcanzar nuestra meta!

JUNIO 2012

10 jun 2012

Tema del Mes: El Poder.


La mayoría nos hemos dado cuenta del revuelo causado por las próximas elecciones en nuestro país. La guerra sucia, las protestas, las marchas y los movimientos estudiantiles que se han conformado son prueba irrefutable de que está sucediendo algo. Y lo que se busca principalmente es mejorar nuestro gobierno y nuestro país quitando del poder a unos para poner a otros.

Sin embargo, sabemos que el poder corrompe muy fácilmente a las personas y son pocos los que han soportado su impresionante influencia. Así, muchos de los que en su tiempo se vieron como la solución a todo, terminaron por ser peores o simplemente parte de lo mismo. Por ejemplo, Iturbide firmó los Tratados de Córdoba poniendo fin así al gobierno de España sobre México y se le vio como un héroe en su momento; mas terminó siendo Emperador e hizo lo mismo que cualquier virrey. Así fue el caso de Porfirio Díaz, Hitler, Castro, Bush, Fox y de otros tantos personajes históricos.

 Por lo que este será la sugerencia del mes, El Poder. De cómo afecta a todos, a los que lo tienen y a los que lo quieren. Sobre las incansables luchas por él. De los diferentes tipos de poder, no solo político, también del saber algo que otros no, el poder religioso el poder económico o incluso un súper-poder. Y de cómo es que los corazones más puros se ennegrecen, las mentes más cuerdas enloquecen y las personas más nobles se envilecen, todo por la sed de poder.

Por favor, chéca nuestras reglas para publicar tus escritos en el siguiente enlace: REGLAS DE PUBLICACIÓN.

1 jun 2012

Debes soltarme, estafador impermeable.

Por: Sohfia Rartegui.

Deseos enmarañados, dobleces en mi papel amarillo, rasguños, rastros de lágrimas en sus mejillas pálidas.

¿Por qué me dejas? Eres una carga para mí. ¿Es que acaso alguna vez fue verdad? Tú fingiste lo que quisiste ver, adecuaste cada palabra y cada mirada a favor tuyo, punto.

¿Y todo lo que vivimos juntos, (qué pasa, por qué)?, ¿No, n-no r-recuerdas ese día, c-cuando caímos al precipicio… y flotamos t-tom-mados de la mano?... Sus piernas no podían más, no creía lo que sus oídos veían. Ni lo que sus ojos escuchaban a través de los suyos.

Seguía sin entender, creía estar en clara pesadilla, el fondo del cuadro: difuso, todo trastornado; ella no veía, tan sólo creía estar dormida. Un silencio espectral y lo demás en blanco (un blanco muy oscuro, a decir verdad) Buscaba sus ojos, algún recuerdo de su ternura, su cariño, anhelaba encontrarlo y se atrevió a mirarlo; por más que quiso no logró encontrar ni un ínfimo detalle que le despertara de aquel mal sueño, todo frialdad, todo sequedad, todo desecho.

Pero, es que… yo… yo… yo te quiero… La última frase se fue como un suspiro suave y distante, ya no esperaba una respuesta, no quería escucharlo, no, no, todo menos esa voz que cada vez se volvía más desconocida, ya extrañada, ya alejada. Sintió por primera vez el vacío hueco. El golpe a las costillas y el dolor subsecuente en el corazón.

Y en ese momento supe que no me querías más (¿alguna vez lo hiciste?). En el peor momento dejamos de ser dos solitarios encontrados por el mismo hilo desnudo. Cuántas veces me procuraste los “te amo”s y cuántas veces deseé creer en ellos. Tan sólo son palabras, que se amoldan al lugar y a la situación, porque en ese tiempo éramos felices, época más olvidada que la infancia; y pensar que hacía poco éramos almas perdidas, unidas por la misma soledad.

Allí compartíamos, y ahí era recíproco, ahí, en el secreto del recuerdo no se ve el día que pedí no ser dejada, en ese lugar no cabe espacio para la piedra sucia y fría que convirtió mi estanque en un pantano.

Solo resguarda dulce brisa tibia, manos y labios encontrados entre miles de partículas, sólo un Tú y un Yo que debimos vivir eternos en aquellos momentos que ahora son recuerdos. Y nada más perdura, todo es líquido después de eso.

Transparencia. Sus ojos con sus gotas saladas. Transparentes.

Y sus evocaciones y cada memoria que guarda egoístamente son parte de ella, sola siempre con ella misma.

Inacabable y sola.

Sola e implacable.

Ella, aquí, con soledad irreversible.

Él y Ella, aquí, con soledad eterna.

JUNIO 2012

24 may 2012

Crepúsculo Carmesí (Huir no siempre es posible)

Por: Xiuhcoatl.

El agua del río fluye, los pájaros cantan… los restos innominables, pútridos, famélicos y sedientos de sangre se arrastran… levanta sus extremidades, roídas por ratas… El cráneo esta descubierto, los músculos que le rodeaban están rotos, la piel está desgarrada… Su rostro, necrotizado y terrible, negro y con la piel reseca, hecha jirones… Incómodo lo observas, le analizas, le temes.

Corres por la colina, verde y brillante, el pasto es suave, la luz del sol resalta los árboles. La luz crepuscular atraviesa las ramas, ahora podridas y ominosas, que se levantan contra ti, como obscenas imágenes macabras de épocas que ahora apoyan su horrible y tremendo peso en tu alma. Sigues corriendo con la aborrecible sensación de que algo te observa, de que millones de ojos se dirigen a ti con la intención de hacer que caigas en la locura. Lo logran. Volteas a la colina, el pasto, verde igual que antes, se manifiesta aún más verde, insano, un demonio que a tus pies espera para dar inicio a una trampa que te dará muerte y bailará sobre tu tumba al compas de antiguos y misteriosos ritmos de locura.

Estás abstraído, imaginas el universo, las estrellas y galaxias, constelaciones que no lo son, cúmulos infinitos de estrellas eternas que no arden en tu presencia. La luz de las estrellas se refleja en tus oscuros ojos, les dan profundidad, como profundos e infinitos agujeros negros que devoran la luz y todo cuanto se posa frente a ellos, como monstruos insaciables con hambre y tamaño infinito o por lo menos incalculable.

La luz del sol ha desaparecido, estas sólo en el inerte espacio, al borde del abismo, donde seres sin nombre, sin rostro, y sin vida habitan, esperando a sus víctimas, indefensas y sacrificadas en su nombre. Pero hay algo que no puedes evitar notar, pero no te das cuenta de qué. Sientes sueño, tus fuerzas te abandonan y tus párpados caen. Estás débil, indefenso ante el universo entero.

Tu conciencia regresa a la Tierra, continuas corriendo por la colina, huyendo del cadáver andante, de un hombre maldito. Cuesta arriba esta el camino, la salvación.

El recorrido parece eterno, irreal, deslumbrante, trastocado de una forma espantosa. El paisaje es la imagen más alucinante posible, una representación física de pasajes insanos y sin cordura, salidos de la mente más retorcido, parecido pero no equiparable en confuso, a un dibujo de Escher, o una pintura surrealista de Dalí, ni estos maestros habrían podido dar lugar en su mente a una creación tan macabra como la que estas viendo. Los árboles y sus ramas se extienden y mueven en ángulos imposibles, dan la horrenda sensación de movimiento, como columnas enredadas en serpientes que se mueven y avanzan, y llevan la columna de un lado a otro, mientras las culebras te atacan y no puedes moverte, no puedes reaccionar.

Los pájaros ya no cantan, hablan y pronuncian palabras malditas, como súcubos que te torturan mientras te persiguen.

Volteas para verificar lo que ya sabes, y vez a lo lejos, perdido en el horizonte, cubierto de maleza y gusanos, tierra y aves picoteando su podrido cuerpo, la silueta del cadáver caminante, al que no pudiste enfrentar en vida, al que el deseo de venganza regresó a la Tierra después de su entierro involuntario. Lo vez avanzando, lento, con paso firme, incansable, inalcanzable, con sus cuencas vacías reflejando la maldita oscuridad que has visto y ahora te persigue como un lobo hambriento.

Regresas la vista y sigues corriendo, hacia delante, ya no importa, no avanzas es interminable tu camino, y el espectro que va detrás ti si lo hace, camina y avanza, lento pero firme. Tus pupilas se dilatan, tus ojos se inyectan de sangre, el terror y el pánico se apoderan de tu cuerpo, que ahora se detiene, no puedes moverte. Presa del pánico y la angustia estás inmóvil, observando como el gul se acerca hacia ti, como un pavo esperando la navidad, sin poder hacer nada, aguardando ser sacrificado para el deleite de tu depredador, capturado impotente.

Te intentas mover, pero solo haces que tu cuerpo se petrifique aún más. Un viento demencial comienza a soplar en tu dirección, y arroja en tu faz hojas y ramas pequeñas que tu sientes como miles de pequeñas agujas punzantes en tu piel hipersensible. El viento produce sonidos macabros, que suenan en tus oídos como trompetas a todo volumen y hacen que tus orejas expulsen sangre como si vomitasen. Y la sangre cae en tus manos, y te quema y duele como al más horrible e infernal tormento posible.

El cadáver está más cerca de ti, lo sabes, lo sientes. Huele tu sangre, chorreando de tu cabeza, ahora por tus lacrimales, tus fosas nasales, tu boca, que se inunda de sangre grotescamente, y te empieza a ahogar, con ese impío sabor férreo emanando en tu lengua y deslizándose por tu garganta, tapándola e impidiéndote respirar, acrecentando aún más la angustia y el terror que sientes, como si estuvieras en la peor de las más satánicas pesadillas.

El cadáver se encuentra ya a solo unos pasos de ti, ya no hay escapatoria, su sed de sangre, hambre de muerte, está posada sobre ti, como una máquina militar a punto de dispara a su objetivo localizado y sin mínima oportunidad de escape.

El ser se abalanza sobre ti, sus manos negras, podridas y huesudas te sostienen del cuello y aprietan con un fuerza descomunal e inexplicable. Tu garganta sangrante se cierra aún más y el dolor se hace presente. Un dolor infernal.

El cadáver abre sus pútridas y necróticas mandíbulas, se pueden ver sus negras piezas dentales y su garganta atascada de tierra y sangre, de partes de cadáveres de animales pequeños. Sus dientes se clavan en tu piel hipersensible y sientes un dolor indescriptible al fluir fuera de tu cuerpo la sangre y al sentir los dientes del muerto clavados en tu brazo.

Poco a poco, el cadáver que se da un festín con tu cuerpo, convierte el ataque en una carnicería, mientras la sangre vuela y mancha el pasto de la colina que ha vuelto a ser normal, los árboles, manchados del fluido carmesí de tu cuerpo, lucen de nuevo como seres vivos comunes, sin implicaciones fantasmagóricas. Tu alma abandona tu cuerpo, y éste se apaga. A los ojos del mundo, has muerto.

Los rayos del sol crepuscular se terminan al fin, la noche, hermosa y fría, se presenta, el día acabo, y tu vida corpórea con él. Aún no te vas de la Tierra, estás sobre todo, observando, y vez como tu cuerpo frío y mordisqueado, se mueve otra vez, recupera la vida, pero ya no es tuyo. Ya no más…

MAYO 2012

21 may 2012

¿Qué es esto?

Por: Manuel León.

Algunas veces me he preguntado qué siento durante los sueños. Muchas veces nuestro cerebro nos engaña y antes de sufrir algún dolor ya estamos despiertos. Pero qué se sentirá cuando caes al suelo, cuando besas a una chic@, si tienes una pesadilla en la cual se te congela el cuerpo… ¿qué sentiríamos? ¿Lo mismo que al estar despiertos? ¿O sería otro engaño de nuestro cerebro?

Esta noche despierto y no lo noto al principio.

¿Les ha pasado? ¿Soñar con su cuarto, o su casa, en total orden que el día anterior pero no lo descubres? ¿Creer que sigues soñando en tu cama? ¿O qué crees no dormir pero de algún modo abres los ojos una segunda vez?

Como les decía. Despierto y me ruedo por las cobijas numerosas veces en espera de aquello que creía era un engaño. Siento frío a pesar de las cobijas, así que cubro mi cabeza con ellas para ignorar lo que esté afuera. Luego recuerdo su imagen: una chica de pelo negro, sonrisa que tranquiliza, piel blanca y ojos café oscuro. Aquella era mi compañera de la primaria: Adriana. ¿Cómo olvidar a esa niña y sus continuas llamadas preguntando sobre la tarea o algo similar? ¿Cómo olvidar verla al día siguiente con una sonrisa de agradecimiento o con una mirada de rencor por mi mala actitud de entonces?

“Debo hablar con ella”. Pienso antes de cerrar los ojos.

- Lo haré por la mañana – me digo antes de caer en otro profundo sueño.

La alarma del despertador no suena. Abro los ojos y me doy vuelta para mirar al techo. Llevo mis manos al pecho y vuelvo a pensar en ella. Siente que mi corazón se acelera. ¿Problema médico o emoción? Supongo que apuesto más por la segunda. Uno se esos problemas significaría un cambio en mi vida.

Volviendo a ella, sé que no se acordará de mí. Pienso que no me recordará ni reconocerá. En aquel entonces usaba lentes, braquets y no me dejaba el cabello tan largo. Pero no importa del todo. También me llega a la mente el pensamiento de si me recuerda; ¿acaso querrá responder a aquel niño que la trataba de forma tan grosera por teléfono, y que al día siguiente era otro? Yo no lo haría.

Me levanto y me doy un baño. En esos instantes mi mente se despeja y no pienso en otra cosa que relajarme. Cierro la llave y salgo para secarme con la toalla. Regreso a mi habitación y me visto rápidamente con un pantalón de mezclilla claro, una playera negra con la frase “Think About What I Want” y bajo a desayunar. Me preparo un café y una sincronizada, nada pesado pues no me gusta comer tan temprano.

Luego subo a mi habitación y ese recuerdo me ataca de nuevo. No estoy seguro si sea positiva o sea alguna clase de obsesión por un mal recuerdo. Uno que me hace sentir culpable en el fondo de mi alma.

Arreglo mi cama y prendo la laptop (generalmente me conecto en Facebook, pero esta vez abro mi olvidado correo de Yahoo!). Después miro a mi bandeja de entrada con mil y cacho de mensajes sin leer de Facebook. Doy clic en Escribir nuevo mensaje y pongo su correo. Aun lo recuerdo (no lo pongo por obvias razones) y, además, la tenía como un contacto frecuente. Desde hace cuánto tiempo no uso es correo, pero se me había casi innecesario por lo que era Facebook.

- ¿Qué le escribo? – me pregunto al instante. Mis dedos están congelados y no creo decir las palabras correctas si comienzo a escribir. Dejo mi laptop y camino de un lado a otro para inspirarme.

“Debo pedirle perdón primero… ¡NO!... primero recuérdale tu nombre… ¡SI!... pero debo saludarla por gesto de cortesía…”

Hasta mis pensamientos están en desorden. Nunca le había escrito a una vieja amiga. A una amistad que descuidé a tal grado de perder toda comunicación con ella. Eso me hace sentir peor. ¿Por qué uno valora lo que pierde? Porque es más difícil valorar lo que se tiene… ¡Eso no tiene sentido!

Debo aclarar mis ideas antes de escribirle.

Lo cierto es que ya no me ha de recordar.

Me siento frente a la computadora y escribo desde el corazón. Sólo quiero una charla. No deseo que nuestra amistad renazca de las cenizas ni que se convierta en una historia en tan corto tiempo. Sólo espero que en mi bandeja de entrada llegue un mensaje. Cualquier mensaje, ya sea de no reconocimiento, no recordarme, un saludo o lo que sea. La verdad es lo único que pido.

¿Por qué ambicionar cosas que no están a nuestra decisión? ¿Por qué anhelamos controlar lo independiente a nosotros?

No sé como continuará la historia que acabo de relatar. Pero sé que en algún momento continuara. Y ahí estaré para mostrar mi alma en palabras a los lectores. ¿Qué es esto que está leyendo?

La respuesta es simple, querido amig@. Es mi alma.

La pregunta correcta es:

¿Qué es esto que nos mantiene tan separados?

¿El odio, el rencor, la soberbia, la envidia?

¿O somos nosotros queriendo esconder sentimientos por miedo al qué dirán?

MAYO 2012

18 may 2012

Miradas opuestas

Por: Alexpor.

De pronto, nuestras miradas se cruzaron. No había deseos, preocupaciones o pensamientos en común; nos unimos por azar. Fugaz, curioso, efusivo instante en que nuestras almas se enlazaron.

Caminábamos en línea recta, con direcciones contrarias, cuando nuestras miradas juguetean y se conectan. Sus ojos son marrones, sus labios rojísimos, que resaltan por su rostro pálido. Ella sonríe, yo también. Es un conqueteo ingenuo y vivaz. Nuestros ojos están atraídos y se quedan así hasta que pasamos uno al lado del otro. Nuestras miradas vuelven hacia el frente.

Ahí siento cómo me detengo, veo que ella también. Volteamos, otra vez nos miramos mutuamente; nos acercamos y nos besamos. Un nuevo y azaroso momento. Nuestros labios se despegan y ahí está la conexión. Volvemos a unir nuestras bocas: se siente bien, estamos ahora en un viaje que nos atrapa; conquistamos el disfrute. Después me veo más allá, arropado en su lindo cuerpo, gozando y aprendiendo. Pero anhelo más. Viajamos al paraíso una y otra vez. Son como saltos en un trampolín que nos permiten ver más allá del cielo.

No pienso en lo propio, ni en lo ajeno; ni en lo veraz, ni en lo falso. No hay cielo ni infierno, ni paz ni guerra; tampoco sonidos ni silencios, ni caminos ni paradas. Las naciones desaparecen progresivamente y se llevan a la política. Ya no hay familia, ni patria, ni costumbres, ni religiones. Es un momento, simplemente, el que me muestra todo y nada. El trayecto sigue y veo nuestra herencia, nuestra descendencia; veo cómo crece y se aleja. Nuevamente me quedo solo, con ella como único enlace hacia el paraíso. Veo cómo pasa el tiempo; ella y yo nos debilitamos, envejecemos y sentimos el dolor del otro. Poco a poco nos abruma la enfermedad, sufrimos después de todo. Paso a paso, nuestra energía se consume y ―por fin― ella perece primero…

Pero no. Ahora veo que seguimos en línea recta, ya muy lejos uno del otro y caminando en direcciones opuestas.


FIN
MAYO 2012

17 may 2012

Memorias en desorden

Por: Naiad.

Cuando menos lo deseo, necesito decirte te quiero. Cuando me aferro a tu cabello castaño que busca inspirar a una dama cuyo nombre no quiero plasmar en una página de texto virtual que me impide soñar de verdad. Son cosas que a esta edad no puedo olvidar: Tu respiración irregular a mi lado. Ruidosa. Casi lastimera. Pero, si bien no me agrada tanto, como tu presencia en mí, a la vez disfruto de tu estancia a mi lado. Es distinto tenerte cerca físicamente a encontrarte sentimentalmente.

Desear decir te quiero cuando la temperatura me provoca el sueño y, discreta, observar la mirada inquisidora de esa niña traviesa. Escuchar tu voz llena de obviedad que a la vez me da la libertad de poderme recostar sobre tu cálido pecho que me invita a pecar.

Sentir tu voz sobre mí mientras le permito a mi ser refugiarse en pensamientos abstractos sobre el amor, los demonios que acosan al mundo y la desolación que disgusta a nuestras almas. Mientras tanto, las gotas de lluvia saladas caen sobre ese tren que atraviesa la cuidad.

Estoy frente a ti y estoy cansada. Mis lágrimas no caen, pero son casi tangibles en esta atmósfera que nos rodea, llena de ternura infinita, de pasión desbordada, de tristeza alternada.

Besas mi frente, mi oreja, mi nariz y mi barbilla. Con delicadeza acaricias mi mejilla, mientras mi vista se aparta y nada hacia la orilla de este mar de sufrimiento en que se ahoga mi alma.

Estás ahí, en la costa, ofreciéndome una mano que me salvaría de este desengaño que me acosa día a día. Y, sin tomar en cuenta los daños que pueda causarme el salir de mi hábitat para entregarme a un humano, me dejo atrapar por tus labios que me conceden una leve muestra de la ambrosía que no me estás dispuesto dar pues, sea como sea, sólo eres un pescador más que buscaba atrapar a la náyade silenciosa por la poca fortuna que le puede dar antes de regresar vencida a su océano de soledad.


MAYO 2012

11 may 2012

Demonizador

Por: Xiuhcoatl.

-Ahora verás lo que puedo hacer.- Le dijo Am-Thut a mi hermano mientras estaban ocultos en el edificio piramidal del centro de la horrible y antigua ciudad.

Se dirigió hacia un lado de la habitación oscura tomó el cuchillo 'ceremonial' e hizo un corte en su mano derecha, su sangre fluyó como un carmesí que se estrelló contra en suelo como una cascada violenta que creaba horrores innominables. Cuando toda la sangre cayó, el ser antropomorfo que se encontraba con el arma blanca pronunció unas palabras en latín que mostraron su efecto sobre la mancha sanguinolenta inmediatamente.

- Omnis labor vanus est animae immortalis ascensura est de abysso.- Pronunció el ser. En ese momento se levantó de la mancha un ser que no parecía un animal, tenía unas mandíbulas enormes , cuatro extremidades, de color carmesí, más oscuro que la sangre y con solo un par de ojos brillantes de color blanco, el ser que parecía hombre le ordenó:

-¡Quod verum est, homicida est mors aeterna, contra reum corporis et igniscorrumpens!.- La criatura volteó hacia mi hermano y lo atacó, mi hermano intentó defenderse pero la criatura lo mordió en el brazo enterrando sus enormes y afilados colmillos llenos de baba, hizo un movimiento fuerte con su cuello llevando su cabeza hacia un costado y arrancando su brazo de su hombro.

Mi hermano, pobre hombre inocente de lo que estaba viendo y viviendo, solo pudo exclamar un grito de horrible dolor antes de caer al suelo inconsciente, quizá muerto. La criatura pronto comenzó a arrancar partes del cuerpo de mi hermano, poco a poco lo único que fue quedando de él fueron sus huesos en mal estado por el rose de los colmillos de la criatura.

Yo estaba escondido detrás de una gran caja metálica observando como la criatura se daba un festín con el cuerpo inmóvil de Aimed, mi hermano, mi sangre. Estaba paralizado con tal visión horrible de muerte y sangre, viendo como mi hermano era descuartizado por la criatura, como le sacaba los intestinos, riñones y demás órganos. Ante tal grotesco espectáculo, grité.

Al exclamar, alerté al ser y a la criatura de mi presencia, que iba a pasar, estaban mirando fijos hacia mi posición, me mantenía inmóvil, esperando...

-No siempre verás.- Me dijo Ancel mientras derribaba con un mazo el muro que nos tenía presos en la oscura habitación-. Debes de mantenerte al tanto de la situación, intentar vencer, pero no siempre lo lograrás.

Mientras golpeaba y golpeaba con el mazo de fierro en la pared me percaté de la irreal situación. ¿Dónde rayos estábamos? ¿Y quién demonios es Ancel?

Me di cuenta de lo que estaba sucediendo. Estaba soñando o inconsciente de lo que sucedía. Mi mente me daba un respiro del trauma de ver al demonio, de herirlo y matar a la criatura que estaba de frente a mí preparándose para atacar. ¿Fue también eso un sueño? Como sea, sentía que conocía a ese tal Ancel, pero no lograba recordarlo.

Desperté en la cama de una habitación pintada totalmente de blanco, la cama era sencilla pero cómoda, el cuarto estaba prácticamente vacía a excepción de mí, la cama y un buró a mi costado, en el cual descansaba mi pesada arma y un par de balas sueltas, con la que asesiné a la criatura y herí al ser que me miraba con esa horrible mirada después de que mataron sádicamente a mi hermano.

Volteé hacia un puerta que se encontraba en el lado derecho del cuarto, me levanté con mucho esfuerzo e intenté caminar hacia ella. Me dolían terriblemente mis piernas, pero seguí caminando. Tomé el pomo y lo giré, haciendo que se abriera y pudiera ver lo que había afuera. Era un casa, que, a pesar de que mi cuarto tenía un iluminación enorme y resaltaba el color blanco, estaba oscura en los pasillos.

-¡Hola!.- Grité, nadie me respondió. Comencé a caminar en dirección a unas escaleras que se encontraban al fondo del pasillo de lada derecho. El lugar solo se encontraba tenuemente iluminado con unas cuantas velas, lo cuál le daba una extraña sensación macabra. Bajé por las escaleras hasta una sala pobremente alumbrada con una lámpara, entonces me di cuenta... seguía soñando. ¿Qué pasaba? Por más que quería despertar no podía, aún sabiendo que estaba soñando. Tenía que averiguar lo que sucedía.

En la sala había una estantería llena de libros antiguos, cuyos títulos estaban llenos de cosas horribles. Me sentí atraído hacia uno en específico que tenía la tapa antigua y no mostraba título en el costado. Lo abrí y encontré la respuesta a lo que buscaba…

Mi hermano era una buena persona… solo no supo elegir correctamente, y la guerra que inició fue, en esencia, un accidente. Un fatal accidente.

No sabía por qué buscaba aquel libro maldito que se encontraba entre la estantería de la ominosa casa, solo sentía que sería mi salvación y con ello despertaría, pero no entendía las palabras que se acomodaban en las podridas páginas de el tomo abierto entre mis manos. Fue durante un largo rato en el que me intentaba concentrar que pude escuchar una serie de pasos ligeros y rápidos, volteé la mirada hacia la sala en penumbra, ahora los adornos se sugerían demoniacas representaciones de que algo me perseguía. Seguía soñando, pero todo lo percibía hiperreal, horrorosamente real. En ese momento recordé que había dejado mi arma, o por lo menos creía era mía, en la habitación. Quise regresar, pero ya era demasiado tarde, cuando puse mi atención en las escaleras ahí estaba de nuevo el ser antropomorfo que había provocado la terrible y grotesca muerte de mi hermano. Me miró con ojos impíos y sanguinolentos y colocó la palma de su mano derecha extendida hacia el suelo, mientras con la otra mano sostenía su antebrazo firmemente.

-Sanguinem emanans a corpore debilem per bestia excitaret novum comminatio Novum ingenti lethality, moritur et testis ad purificationem anima destruendo corpus per daemones te creavit te.- Dijo el hombre mientras del oscuro suelo de la sala se levantaba una figura larga y extrañamente parecida a un humano.

Fue en ese momento que me percate del alcance innominable de la situación que estaba viviendo, ya que en realidad me di cuenta de que no era un sueño, era la vida real. Pero me seguía preguntando qué era lo que estaba sucediendo con exactitud. ¿Por qué me había despertado en ese lugar horrendo?¿Cómo había llegado ahí? Necesitaba respuestas, pero tendrían que esperar. La figura que salía del suelo era de forma humana… y no se veía con buenas intenciones.


MAYO 2012

10 may 2012

Amante de Soledad

Por: Yexi Windmill.

Yo tenía una novia llamada Soledad, aunque hace un tiempo que no hablamos siquiera. Seguramente la has visto alguna vez, es hostil y encantadora, tiene infinitos amantes y no corresponde a ninguno. La conocí poco después de nacer, aunque jamás la advertí antes del día en que me encontré sentado junto a ella. Era yo un chico de doce años, que miraba la pirotecnia de la noche del Festival de las hojas secas. A mi lado estaba Lina, mi primer amor, aunque yo no sabía que lo era… Lina no podía corresponderme, estaba hecha de hojas caídas y en un parpadeo se marchó volando con el viento frío; bajo el triste cielo del invierno, me quedé sentado charlando con las hermanas, Esperanza y Soledad.

Soledad y Esperanza no son amigas y no se parecen en nada, sólo van juntas por la vida, aunque jamás de la mano. Eso significa que sólo puedes tener a una de ellas, si intentas llevarte bien con ambas, alguna alejará a la otra. Esperanza también me parecía atractiva, mas su presencia en mi vida era inconstante, así como llegaba se marchaba, y jamás estaba conmigo en mis momentos de dolor; quizá fue porque no la llamaba conmigo. Y Soledad me sedujo sin esfuerzo, nuestra relación duró muchos años. Es cierto, estaba muy cómodo como pareja de Soledad, pues una vez que estás con ella puedes estar seguro de que no te abandonará a menos que se lo pidas. Cuando nadie más está allí, puedes encontrarla, a cualquier hora, en cualquier lugar. Mas sé muy bien, por experiencia, que sus besos son fríos y huecos, y sus miradas aterradoras. Vivir con Soledad es fácil, pero no conveniente, ella te da muy poco, y exige mucho, para estar con ella debes abandonarte incluso a ti mismo.

Soledad no es vida ni amor, Soledad es sólo Soledad. De niño, ella me llevó al fin del mundo en mis noches de insomnio y me hizo creer que el hombre no tiene a nadie, ni puede confiar en nadie. Con ella crecí, y cuando me convertí en muchacho me inició en los vicios, y me alejó de mi familia y las personas que de verdad me querían, incluyendo a Dalia, una chica de la que me enamoré e hice pedazos con mi hostilidad. Muchas veces cuando salía con Soledad a vagar por barrios desolados, despertaba al otro día en un hotel de mala muerte y me encontraba con Esperanza, que me pedía perdón por haber dejado que me sucediera aquello. Una mañana espantosa, en que no aguantaba la resaca, me molesté con Esperanza, y le grité:

-¡Ya estoy harto de ti! De que vengas a engañarme con cuentos de que lo “sientes tanto”, cuando ya he caído tantas veces en desgracia y no has hecho el mínimo intento por evitarlo ¿No puedes dejarme solo? ¡Ya lárgate!

-¡Pues quédate con tu maldita Soledad!- dijo Esperanza, y se marchó. Pasaría mucho tiempo antes de volver a encontrarla.

No cualquiera lleva a Esperanza en el corazón, sólo los valientes de espíritu noble pueden aspirar a ella. Mucho tiempo yo no me sentí lo suficientemente fuerte como para querer a alguien así, Soledad me había mostrado la adicción y el libertinaje, y estaba acostumbrado a ello.

Yo tenía una novia llamada Soledad, pero hace mucho que terminamos, ya no encuentro en ella nada que valga la pena. La verdad es, que Esperanza es la que ahora mueve mi espíritu ¡Y vaya que es muy hermosa!


MAYO 2012

Solo ruinas

Por: L. Carolyn

“Una ciudad en ruinas, al ver las imágenes me imagino a mi misma caminando entre sus olvidadas calles y sin saber hacia dónde ir uno se pierde en su mística aura, y poco a poco uno va siendo parte de su historia.”

Esta es la historia de una niña que no tenía historia y que al mirar las fotos de miles de lugares y visitar algunos que se topa de vez en cuando, lugares que alguna vez tuvieron una historia, ella soñaba día a día en encontrar esa historia perdida, deseaba ver los rostros de todos aquellos que el tiempo fue olvidando pero que su paso por este mundo no puede ser borrado porque dejaron huella en esos lugares, esos edificios que al pasar se puede ver la pintura caerse en trozos y que por sus ventanas rotas y oxidadas exhalan polvo, el aire de los olvidados. Y entonces ella solo quiere perderse en esos lugares y sentir que alguna vez tuvieron una brillante vida y que dentro de esas paredes se esconde esa añorada historia que no permite que se desvanezcan. Ella camina por la ciudad buscando este tipo de lugares olvidados y abandonados por que ella ve en ellos una belleza que es difícil de entender, no es solo curiosidad a lo que pueden ocultar es simplemente el placer de conocer su increíble historia.

Hace unos días se encontró con una imagen en la pantalla de su computadora que cautivo su mirada y la hizo soñar despierta una vez más, una ciudad ucraniana abandonada, buscando y buscando su historia una vez más, encontrando un pasado doloroso y a la vez impensable, un error que causado por seres humanos una vez más trae consecuencias a toda la vida del planeta, lo más triste es que aunque el gobierno trate de borrar esta historia ella se dio cuenta que los rastros que dejó durarán por mucho tiempo. Aun así ella quiere seguir conociendo sus historias porque sabe que durante esa fatídica noche, miles de historias cambiaron radicalmente, y que aun ahora es una de la cosas que aunque se quieran olvidar no se podrá por que ha dejado una herida tan profunda que es difícil de sanar. La ciudad ahora yace deshabitada y en el total olvido, pero la ciudad no ha olvidado aquella noche y no la olvidará.

La niña ahora camina por las calles de su propia ciudad, una ciudad que no está abandonada pero que por ratos parece estarlo y se imagina entonces como sería si en verdad estuviera olvidada, “si tan solo las paredes hablaran” suspira entre cada paso, las increíbles historias que la ciudad de México podría contarnos, tan solo la catedral podría decirnos tantas cosas, o el palacio de la inquisición. “lástima que no es así” pensaba, por eso esa pequeña niña sigue encontrando lugares tanto en su ciudad como alrededor del mundo y sigue escribiendo historias tratando de imaginar las millones de cosas que tan solo un lugar puede albergar, y pensando que tal vez sus palabras sean encontradas cuando su ciudad en verdad este abandonada, y así sus locas invenciones no serán en vano porque alguien más las creerá y así nos seguiremos mintiendo los unos a los otros como siempre lo hemos hecho, nos seguiremos mintiendo a nosotros mismos como siempre ha sido. …Que tristeza, pero sintiendo estas cosas tan tristes, melancólicas y confusas, es feliz porque sabe que está tan viva como sus historias que aunque se escuche completamente loco…. tal vez en otra vida sean reales.


“una imagen podrá decir más que mil palabras, pero ni mil imágenes podrán transmitir los sentimientos que unas palabras son capaces de hacerte sentir”

MAYO 2012

27 abr 2012

Hoy puedo decir

Por: Alexpor.

Puedo decir ahora que luché en esa batalla;
que me envolví en ese perfume,
que me perdí en esa mirada,
que saboreé ese amor perdido.

Puedo decir entonces que peleé sin sentido;
que ataqué sin coartada,
que me aferré a un capricho que me sume,
que insistí como canalla.

No necesito excusas, entonces;
porque gané la contienda,
porque superé mis miedos,
porque me acerqué al placer.

No es necesario pensar en el ayer;
pues hoy es cuando estamos unidos,
pues hoy el amor se enmienda,
pues el hoy ya lo conoces.

Puedo decir ahora que no es necesario pensar en el ayer.
Puedo decir entonces que peleé sin sentido y no necesito excusas.
Puedo decir ahora que luché en esa batalla y no siento vergüenza.
Que ayer me dañó el amor y por ti, hoy quiero que vuelva.

ABRIL 2012

26 abr 2012

Tema del Mes Abril-Mayo


Primero que nada, una disculpa por no haber publicado el tema mensual a tiempo, sin embargo como alumnos, saben que estas semanas han sido sumamente difíciles.

Así pues, como este mes ya está por acabarse, la siguiente dinámica abarcará los últimos días de abril y todo el mes de mayo. Esta vez, y a petición de varios de los colaboradores, se dejará la puerta abierta a cualquier escrito con cualquier tema que ustedes gusten desarrollar siempre y cuando sigan los lineamientos que ya se habían manejado desde antes.

Por tanto, esperamos sus colaboraciones. Déjenos ver que pasa dentro de su mente, de su alma, su corazón, su hígado o cualquier otro sitio dentro de su cuerpo.

Por favor, chéca nuestras reglas para publicar tus escritos en el siguiente enlace: REGLAS DE PUBLICACIÓN.

29 mar 2012

Y solo la lluvia…

Por: L. Carolyn

El viento comenzaba a jalar mi ropa, mi cabello volaba locamente, tratando de seguir el camino del viento, supe entonces que una tormenta estaría por llegar, pero encaprichada por seguir mi camino tome las llaves del auto y corrí a la cochera, Salí rápidamente. Como era de esperarse el tráfico me agarro a mitad de camino, como era posible que tantas personas utilizaran el coche diariamente y que no optaran por el transporte público, la bicicleta o simplemente caminar… pero en realidad no tenía a quien reclamarle yo también estaba utilizando el carro. Después de casi una hora y media me vi, por fin, saliendo de la ciudad los edificios comenzaban a desaparecer y las casas con los muros desnudos, sin pintar y los tejados de lamina se hacían presentes, pronto ya no quedo nada, solo eran largos pastizales de un color amarillento y yo atravesando la carretera a gran velocidad, no pensaba en nada, en realidad no sabía a dónde dirigirme, simplemente manejaba, mi vida siempre había sido dentro de la ciudad y esta era la primera vez que escapaba de esa contaminada y gris selva de enormes edificios y grandes avenidas, continúe mi camino y me percate que en ningún lado había yo visto árbol alguno, todo era árido, no se escuchaba el rumor de algún riachuelo cercano, o de las aves cantando, solo se escuchaba un seco silencio.

Cuando pensé que ya había avanzado demasiado, continué avanzando pero la velocidad nunca bajo, y mientras más subía , veía las cosas debajo de mi más y más pequeñas y entonces decidí detenerme, no había nadie en el camino, había tomado una desviación, un pequeño caminito terregoso que al final me trajo hasta acá, pero el lugar estaba desolado realmente no había nadie aquí, mire por mi espejo retrovisor y me di cuenta que la ciudad de la que había salido había desparecido completamente de mi vista, mis ventanas seguían arriba, pero aun así tenía mucho frío, puse mis manos sobre el volante y arranque de nuevo, seguí subiendo por una colina hasta que de pronto la gasolina se agotó, desesperada baje de mi auto, ahora me encontraba a la mitad de una colina, pero a diferencia de todo el camino que había recorrido, aquí quedaban los viejos huesos de lo que algún día fue un gran bosque, unos enormes y cafés círculos negros se extendían por todo el piso, horrorizada descubrí el por qué no había arboles en todo el camino, todos habían sido talados cruelmente, y habían desaparecido rápidamente, pero mi agonía fue interrumpida por el olor mas deliciosos y exquisito que jamás haya conocido, un olor tan sutil y delicioso, decidí seguirlo, sin pensarlo dos veces me adentre en aquel cementerio de arboles y camine y camine, hasta que el olor era tan cercano que casi podía tocarlo, cerrando mis ojos me deje guiar por él, y cuando este ya me había inundado por completo abrí los ojos y , si, frente a mi estaban pequeñas arbustitos que se extendían e iban creciendo, camine más viendo como los arbustos se convertían en flores, las flores engrosaban su tronco y más adelante, arboles y arboles colmaban mi vista, el aire era tan ligero tan delicioso tan…limpio.

 Llovía, el cielo había retumbado y ahora llovía, las gotas no habían caído sobre mi, ni una sola me había mojado, y por fin, al ver la cima de la montaña, supe que por fin podría ¡RESPIRAR! Acción que hacía ya años había podido hacer. Y al respirar de tal manera, me di cuenta que las gotas besaban mi piel y que ellas me susurraban cosas que solo yo podría escuchar, pues unas lloraban por sus amigos árboles caídos, y otras reían al ver que las personas allá abajo en la ciudad estarían mojados, y tendrían que entrar en sus casas, algunas otras con una exaltación y entusiasmo me contaban lo felices que eran al saber que con su ayuda las semillas se volverían frondosos y hermosos arboles y unas otras con pesadez caían porque aun que sabían que los arboles crecerían el hombre los volvería a cortar, porque sabían que aun que mojaran a los hombres y estos entraran en sus casas ellos seguirían cortando los arboles, porque sabían más que nada que a nadie le importaba, pero todas iban acompañadas de esa triste melodía que me decía que aquel lugar en el que me encontraba era tal vez la ultima colina con árboles, arbustos y flores y por suerte había quedado olvidada para los ojos del monstruo : el hombre…

Caí de rodillas llorando desconsoladamente, pues entonces supe que yo también era un monstruo.


MARZO 2012

20 mar 2012

Gotas antes del escampe

Por: Yexi Windmill.

Yo debía ser siempre joven, debía ser eterna, debía ser pura y cristalina, podría ir al cielo con las almas de los muertos y regresar a la tierra. Nací casi por arte de magia, y me convertí en hogar de pequeños y extraños seres que aprendieron a alimentarse con la luz del sol, y maduraron hasta que fueron capaces de vivir fuera de mí; pero seguían necesitándome, yo era parte de ellos, era parte de su mundo.

Los seres se hicieron grandes, se hicieron complejos, se hicieron variados, yo estaba en todas partes y juntos creamos una armonía. Las plantas eran dulces y me trataban con suavidad, siempre lo han hecho, jamás han sido ingratas. Muchas veces fui difusa como neblina, subí al cielo con los que ahí habitaban y bajé tan estrepitosamente que se ocultaban de mí en cuevas y bajo los árboles. Yo vi la vida cambiar, crecer, extinguirse, todo era perfecto.

Con el paso del tiempo una extraña especie surgió, no era como el resto, esta especie era curiosa y creadora, hallaba cada vez más medios para hacer su vida mejor. Al inicio parecía algo normal, que tarde o temprano debía suceder, crearon civilizaciones y me aprovecharon para ello, sembrando alimento, estableciéndose donde yo fluía; sin mí, ellos habrían continuado cazando y recolectando por siempre. Su nueva visión “superior” me convirtió, literalmente en diosa, ellos veneraban la naturaleza, estaba bien.

No sé cómo fue que todo cambió tan rápido, de pronto ellos descubrieron el poder, el deseo de satisfacción personal, y dieron a la naturaleza un valor burdo y sin sentido, creyendo los ilusos, que los productos naturales pueden valuarse. Ahora me cuesta regresar a la tierra de donde provengo porque gran parte del mundo está cubierto por materiales impenetrables para mí. Cada vez son más y viven a costa de las otras especies, incluso las tratan como inferiores, son como una plaga contra la que no se puede luchar. Me duele tanto que lo que hay en mí muera por su culpa; duele que me obliguen a fluir por tubos estrechos obligándome a seguir el curso que ellos desean ¿Qué sentirían ellos si los encerraran bajo tierra en lugares sucios, llenos de basura y cadáveres?

Y todo esto, para que al llegar a sus casas me traten como si yo fuera la amenaza que debe ser desaparecida del planeta. Sé que me hacen daño, pero no puedo dejarlos, soy parte de ellos…


MARZO 2012

17 mar 2012

Gea.

Por: R.R.

Fue en ese momento que Gea dijo basta y se detuvo. No éramos dignos de vivir y era hora de desaparecer de su superficie. Todo ser vivo perecería, pero Gea siempre puede hacerlos revivir, en cambio a nosotros nunca nos volvería a dejar pisar su piel. Piel que hemos mancillado, lastimado, ensuciado y destruido. Fue por eso que Gea decidió detenerse. Ya no habría noche ni día, y con ello tampoco habría vientos ni mareas. Habría un lado sumido en un oscuro invierno eterno, que mataría de frío a las velas y a las fogatas. Mientras que el otro permanecería en un ardiente día sin fin, que secaría los lagos y los mares. De un lado quedaría un desierto helado, del otro un infierno de fuego.

Gea habló y dijo: “Les di y proporcioné todo con la condición de que vivieran en paz y en armonía con todos los demás seres que caminan sobre mi, incluidos ustedes, mas eso no les importó y decidieron pisotear y destruir todo lo que había a su paso, sin pensar en sus hermanos animales o sus hermanas plantas, y mucho menos en sus hermanos de sangre. Les di infinitas oportunidades y cientos de años para corregir sus errores, pero lo único que hicieron fue seguir consumiendo, destruyendo, matando… Es hora de que cobre lo que me deben. Me deben toda las vidas que han destruido sin ningún motivo, y aún muriendo dos veces, me seguirían debiendo. Nunca crearé otra especie semejante a la humanidad. Parásito carnívoro, virus contagioso, cáncer universal."

Fue así como poco a poco, el calor consumió los mares y quemó los bosques, mientras que del otro lado los lagos y ríos se volvían hielo y las plantas esculturas heladas. Los animales aceptaron su cruel destino, morirían con la esperanza de una vida futura mejor, no para ellos, si no para cualquier otro ser que repoblara a Gea. Mientras tanto los seres humanos que buscaban refugio corrieron hacia la franja del eterno crepúsculo, donde el sol parecía morir pero nunca abandonaba su posición al final del horizonte, mientras que del otro lado las estrellas se asomaban tímidamente. Mas pronto se acabaron entre sí, por comida, por espacio, por ideas, por odio… Y así, solo quedó la vegetación de la zona del eterno crepúsculo mientras que todo lo demás desapareció de la superficie de Gea, o al menos eso parecía. Hubo una niña, una niña cuyo nombre ya no importa. Hubo un niño, un niño cuya procedencia es irrelevante.

Una niña de piel clara que fue instruida para odiar a los negros. Un niño de piel oscura que fue instruido para odiar a los blancos. Dos sobrevivientes, dos seres que desde la cuna se les dijo que odiaran, que discriminaran, que mataran a aquel otro sobreviviente. Dos seres que vieron el horror de la muerte y el odio entre personas, la guerra, la traición… Ellos entendieron, ellos vieron que todo eso era horrible, y ellos dos comprendieron el porque de su exterminio.

La niña y el niño, juntos pidieron perdón a Gea, por todo aquello que sus padres, abuelos y antepasados alguna vez hicieron. Estaban arrepentidos desde el fondo de su alma, arrepentidos por toda la humanidad. Gea vio sinceridad en sus corazones, vio que sus lágrimas eran reales y no falsa hipocresía. Gea supo que habían comprendido, que habían abierto los ojos. Y les dijo: “Es su responsabilidad de ahora en adelante restaurar el mundo, yo les daré todo lo que necesiten con la única condición de que vivan en paz y armonía, nuevo Adán, nueva Eva, este es su mundo, y pueden disponer de todo lo que hay en el, más nunca se crean los dueños. Ustedes no son dueños de Gea, si no todo lo contrario. Tienen la oportunidad de reparar todos los errores del pasado, y si vuelven a fallar, su destino será el mismo, es una promesa, es una advertencia y es un consejo.”

Y después de haber dicho esto, Gea volvió a moverse. Volvió la noche y el día, los vientos y mareas. El hielo se derritió y el agua llenó los ríos, lagos y océanos. Gea dio origen a nuevas plantas y nuevos animales, todo a disposición de la nueva Eva y el nuevo Adán. Y ellos comprendieron la enseñanza de Gea, comprendieron que nunca fuimos expulsados del jardín del Edén, fuimos nosotros los que decidimos destruirlo y desterrarnos del mismo, causando nuestra muerte.

Así, el nuevo Adán y la nueva Eva, iniciaron con la tarea que Gea les había encomendado.


MARZO 2012

11 mar 2012

Cascada.

Por: Sabina Finn.

Introducción.

Creo que todos patearíamos perros si hubieran abusado de nosotros pero… el objetivo del cuento es evidenciar que la violencia genera más violencia.

El viento soplaba en la cara de Alicia mientras ella lloraba, levantándose del piso y arreglándose la blusa. Tenía frío, se sentía completamente humillada, impotente y enojada. Otra vez los hombres, los mismos hombres que siempre la miraban lascivamente desde la tienda de abarrotes. Pero esta vez, en lugar de decirle vulgaridades como de costumbre, habían hecho algo más. La habían acorralado, se habían burlado de ella y otras atrocidades. Alicia terminó hecha un ovillo en el piso, hasta que las sirenas de una patrulla ahuyentaron a los malhechores. Alicia odiaba a los hombres, profundamente. Hoy más que nunca. Como pudo caminó hacia su casa, con la firme decisión de asesinar al siguiente hombre que la disturbara en su andar. Sin embargo, el disturbio no fue un hombre, fui yo. Un pobre perro famélico que le olfateó los zapatos buscando comida. Alicia me lanzó una patada con todas sus fuerzas. Salí impulsado con un aullido desgarrador y, con miedo, corrí hacia la avenida.

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El viento entró en una ráfaga poderosa por la ventana del microbús que manejaba José. Le despeinó el poco cabello que aún tenía así que, molesto, cerró la ventana. El camión venía repleto. Por el espejo pudo ver cómo una anciana sufría con todos los paquetes que cargaba, sin que nadie le ofreciera un lugar para sentarse. Pudo ver a una mujer incómoda y desesperada con un joven desconsiderado que paseaba sus manos por las curvas de ella. Y también a dos niños cargados de paquetes que, con cansancio, miraban por la ventana. Los odiaba a todos, y odiaba a su trabajo. Por eso no le interesaba nada, ni la anciana ni la mujer ni los niños: los despreciaba profundamente. Por ellos estaba ahí. Era culpa de todos, de ellos, del viento, de todo el universo menos de él mismo. Regresó su mirada al camino para verme, un pobre perro famélico que con terror huía de las patadas de una niña recién abusada. Pudo haberme esquivado, sin embargo no lo hizo. Yo también tenía la culpa de sus males. Así que pisó más el acelerador, antes de que algún pasajero pudiera decir algo. Se sintió un golpe en el lado izquierdo del frente del microbús, y luego nada. Nadie alcanzó a escuchar mi segundo aullido, sólo Alicia, que miraba atónita desde el otro lado de la banqueta, sin saber por qué había hecho lo que acababa de hacer.

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Reposé en el piso con la cadera deshecha. El dolor no era mayor al que comúnmente siento por el hambre, así que no me sentí muy desdichado. Sólo decepcionado. No entiendo a los humanos. He encontrado a algunos cuántos que me dan comida. Otros sólo me miran con lástima y me acarician la cabeza. Otros, me patean y me lastiman. ¿Qué es lo que hace diferente a unos de otros? A mí, en general, me parecen todos iguales. Claro que, con el tiempo, he aprendido a huir de los malos. Sí… la maldad se siente. Se siente quiénes viven pateando perros, destruyendo, haciendo sufrir a todo lo que existe, saciando sus frustraciones y su sed de sangre mediante la violencia. Se siente quiénes sólo sufren. Y también se siente quiénes van a darme un poco de comida, algo de agua, o tal vez sólo unas palmaditas en el lomo. Son muy pocos, pero creo que aún los hay. ¿Por qué lo hacen? ¿Por qué se destruye en vez de construir? ¿Por qué se responde a la violencia con más violencia?

“La respuesta está en el viento”… pienso con mi último aliento de canina vitalidad. La respuesta está en el viento….


MARZO 2012

5 mar 2012

Tema del Mes: ¿Qué nos dirían los demás seres en el planeta?


Este mes viviremos el día cuando tanto el Sol como las estrellas se mantienen el mismo tiempo en el firmamento, el equinoccio de primavera. Muchos recordamos ese día como el inicio del calor, del nacimiento de las flores y animales; y del reverdecer de las plantas, sin embargo, gracias a nuestra acción sobre el planeta las diferencias entre las estaciones son ya casi imperceptibles. Lluvias en enero, calor en diciembre, frío en septiembre…

“… el hombre es simplemente un virus…” dice parte de una canción. Más que vivir en armonía con lo que nos rodea, nos hemos dedicado a destruirlo. Hemos demostrado que somos como especie más un parásito que mamíferos. Los demás seres vivos seguramente, si pudieran darse a entender, nos reprocharían nuestras acciones, nos pedirían que dejáramos de reproducirnos como plaga; de maltratar y malgastar lo que nos rodea; de creernos dueños de todo.

Entonces, este mes buscamos que el tema sea: ¿Qué nos dirían los demás seres en el planeta? Y no solo los animales y plantas, incluso las piedras, los ríos, los bosques… Así que envíen sus escritos plasmando los gritos del bosque pidiendo que no lo corten, del tigre rogando que no lo maten, del pingüino que llora viendo su hogar derretirse. Démosle una voz que podamos escuchar a aquellos que nos gritan pero que ignoramos, a las hojas, a los insectos, al agua, al viento, a la Tierra…

Por favor, chéca nuestras reglas para publicar tus escritos en el siguiente enlace: REGLAS DE PUBLICACIÓN.

3 mar 2012

La Caja

Por: Sombra de la Muerte.

Se encontraba Minerva, en una posición fetal perfecta, el haz de luz que penetraba por una diminuta rendija en la parte inferior, dibujaba un semblante lleno de dolor y pesadumbre. El resto de las sombras, se peleaban por apoderarse del cuerpo yaciente en aquel suelo húmedo, en donde las ratas corrían hacia sus escondrijos, en el mismo en que había vivido los últimos años esta persona convaleciente.

Lentamente, volvía a ese miserable intento de superar el grosor de las paredes con una voz carcomida por el pasar del tiempo. Sus gemidos eran demasiado débiles, lo único que se podía conseguir de aquel intento diario, era una sonora y sarcástica burla de su despreciable afán.

Las lágrimas que corrían por su rostro sólo les demostraban a sus verdugos la satisfacción que buscaban, era un festín para ellos ver el sufrimiento humano. La sanción que se les daba a aquellas personas que osaban destrozar las normas, era su ambrosía.

Que absurdo es suponer que una simple mujer sea una amenaza para una sociedad, lo único que cabe mencionar, es el imprescindible castigo que estaba pagando. Era tanto dolor originado por la búsqueda del conocimiento, esta privación de la libertad era el resultado de todas las aspiraciones de alcanzar una independencia de la increíblemente supresión machista.

— ¡Levántate! — Dijo una voz aguardentosa.

En ese momento entró un hombre grande con una máscara, sus manos se extendieron a la maltratada cabellera de Minerva; valiéndose del dolor ocasionado al jalar, la manipuló fácilmente, siendo así, la levantó del suelo y luego la azotó con tal brutalidad que de las encías brotaron sangre y dientes al mismo tiempo.

— ¡Ya sabes que en la caja no se puede escapar nadie, si intentas salir de nuevo, te romperemos cada hueso que te queda! — Volvió a decir el hombre

— ¡Son unos cobardes, le temen a las mujeres! Tantos hombres contra una mujer, que vergüenza — dijo Minerva con una voz fatigada.

En ese momento, Minerva estaba segura de lo que pasaría, ninguna mujer en la caja debía responderle a un militar, mucho menos después del brutal golpe recibido. Teniendo en cuenta eso, había hecho con anterioridad un pequeño escrito trazado en un pedazo de tela con un poco de tinta que fue lo único que pudo llevarse cuando la policía llegó y la golpearon hasta dejarla inconsciente.
En este pequeño escrito solo decía:

“Si muero y no he logrado vivir para salir de este lugar, quiero decirle al mundo que sobre la sangre derramada emergerá la flor de la verdad. Queridas mujeres espero que algún día saldremos victoriosas…”

Después de gritarle al comandante, fue llevada al núcleo de la caja, en donde se le torturó hasta que dijera:

“Las mujeres jamás ganarán”

Dos meses después; llegó la esperada revolución femenina, siendo la caja el primer lugar incendiado, en cuanto al anterior fragmento de tela está guardado para que cada hombre que este en el pabellón de los espejos rotos recuerde que su vida no vale nada y que no se pueden escapar de la tortura a la que los someten.


FEBRERO 2012

23 feb 2012

Yo moriría...

Por: L. Carolyn.

Recostada en el césped, mirando hacia el cielo, los arboles se atravesaban entre las nubes y ella y eso era lo que más disfrutaba, el viento rozando suavemente su piel y el sol, rociaba aquel lugar con un destello hermoso que hacía resaltar las nubes blancas sobre el hermoso cielo celeste, y fue entonces cuando se pregunto, aquella cosa que llega uno u otro día, la misma pregunta que ya todos se habían hecho.

Caminaba por una de las calles que pasaba habitualmente, la música resonaba en sus oídos, la siguiente canción iniciaba, una hermosa tonada de piano que a ella encantaba, las dulces voces que acompañaban tan bella melodía la hacían sonreír haciéndola parecer un poco tonta para los demás que pasaban caminando de prisa a su lado y el viento soplaba deliciosamente, inconscientemente ella caminaba más despacio y veía con detalle las cosas que la rodeaban, observaba con atención las hojas secas que el viento arrastraba cada vez más lejos, observaba como las flores amarillas se agitaban como si la saludaran y veía como las nubes del cielo se movían como si navegaran en el extenso cielo hacia un destino lejano.

Subió hasta el último escalón de la escalera y aun que el edificio solo tenía cinco pisos ella había perdido el aliento, había subido las escaleras demasiado rápido, pero era más su deseo de llegar hasta el último escalón, era casi la hora, abrió en silencio la pequeña puerta no quería ser escuchada por nadie, salió justo a la hora exacta, el sol se encontraba a punto de irse pero aun había luz, el cielo tenía un color naranja, y en las nubes se veía aun más fuerte, las luces de la ciudad ya brillaban, y los edificios se veían todos iluminados, el aire corría libre, todo estaba en silencio.

Y luego de que le llevaron el café, estaba ella hablando con su amiga o estaba sola, pero tomaba la taza con cuidado y miraba su aspecto, se veía caliente y delicioso, lo olía, lo saboreaba sin probarlo, veía a las personas que pasaban por la calle, daba un sorbo y cerraba los ojos para seguir respirando ese delicioso aroma a café tostado, o tal vez era un delicioso te, cualquiera delos dos la hacían feliz, y una vez ese delicioso aroma la llenaba.

Las paginas pasaban una a una así como las manecillas daban la vuelta completa al reloj, y el minutero contaba con un ritmo exacto el tiempo que iba muriendo, las historia la tenía completamente atrapada y la cabeza le dolía ligeramente, pero la emoción que loe causaban las palabras atrapadas en ese papel no la dejaban irse y la convencían de encerrarse con ellas en esa hermosa prisión, y la historia seguía y los actores hablaban, no tenía fin, hasta que ella poco a poco caía dormida, no supo cuando, pero en su sueño la historia continuaba, continuaba hasta abrir los ojos a mitad de la madrugada y darse cuenta que ella estaba ahí… y el libro seguía abierto justo en donde se había quedado…

Y en algún momento alguien le pregunto ¿y tu porque morirías?

Ella recordado sonrió para sí misma, y riendo contesto a su amiga: moriría por hacer lo que amo de esta vida.


FEBRERO 2012

13 feb 2012

El triángulo rosa.

Por: R.R.

Ellos estaban ahora en la cámara de gas, a punto de morir como bien sabían. Pero no estaban preocupados en lo más mínimo, al contrario, se irían con una sonrisa en la boca, un beso en la frente y una mano en la suya. Morirían por haber defendido su amor, amor que en este tiempo, en ese lugar, era considerado perverso. Las SS los habían encontrado a través de una denuncia anónima. Los encontraron besándose en la casa de uno de ellos. Los capturaron, los golpearon y en sus ropas cosieron un parche, un triángulo rosa que indicaba que eran homosexuales.

Ambos eran alemanes, alemanes puros y fácilmente pudieron escapar de esa muerte. Los mismos soldados les decían que si renunciaban el uno al otro, los sacarían, que si los ayudaban a encontrar a más de su clase, los dejarían en libertad y no los volverían a tocar. Pero no, renunciar a su amor era peor que la muerte. Prefirieron soportar el trabajo forzado, la tortura, el aislamiento, el dolor, el sufrimiento, todo… todo menos dejarse de amar.

Que importa la vida si no puedes estar con quien quieres.

Les llegó la hora, junto con los demás “indeseables”. Los desnudaron y los metieron a la cámara de gas diciéndoles que se darían una ducha, pero ellos sabían que no era así. En el campo era un secreto a voces la cámara de exterminio, ya no era necesaria la mentira, todos sabían que iban a morir.

Algunos lloraban, otros rezaban. Pero ellos dos, desnudos, uno junto al otro, de la mano, sonreían. No les iban a poder quitar lo único que valía la pena conservar, su amor. Ni la tortura, ni la muerte, ni el mismo Dios iba a poder separarlos. Vieron en el techo abrirse la escotilla y vieron la cara de un soldado, el cual puso el veneno en posición.

El gas lentamente llenó la cámara. Los niños y ancianos rápidamente murieron, eran débiles. Ellos sentían el dolor en sus pulmones, el mareo, oían los gritos, las toses, los cuerpos cayendo, pero no dejaban de sonreír, no se soltaban las manos.

Cuando supieron que su cuerpo no aguantaría más, un beso y un abrazo los fundieron en la eternidad. Murieron como vivieron, amándose y libres. Murieron defendiendo su derecho de amar y triunfaron. Y así los encontraron, en el piso, besándose, abrazados. El Rigor Mortis hizo imposible separar sus cadáveres, y fueron quemados juntos.

Así, sus cenizas, su polvo se unió al viento, y juntos se fueron. Así, su amor venció hasta a la misma muerte, al encierro, a los perjuicios, a las ideas y a aquel triángulo rosa que los había marcado para morir.


FEBRERO 2012

12 feb 2012

La pequeña casa perdida

Por: Yexi Windmill.

Van al mar, y regresan a casa. Pero casa ya no está ahí, es un lote baldío lleno de escombros. “¿Disculpe? ¿Sabe qué ocurrió con nuestra casa?” preguntan a personas que pasan y apenas responden con una mueca o una mirada; cada una de ellas es distinta y tiene su propia forma de ser, pero nadie es capaz de salir del paso y ayudar a nuestros amigos.

Son dos, los que miran absortos que el estado del tiempo cambia y la gente no. El primero es un sabueso color miel que no tiene dueño ni lo necesita, y no porque se niegue al cariño humano, sino porque sabe que tristemente, entre los hombres ya las relaciones suelen ser puro deseo de posesión. Si él encontrara alguien que lo amara sinceramente, no dudaría en vivir con esa persona. Él se conforma con muy poco y sin embargo vive a todo dar, no necesita juguetes de goma ni trajes ridículos, le basta con un amigo. Y lo tiene.

La que acompaña a nuestro amigo el perro, es una muñeca. Con muñeca no me refiero a una chica muy guapa, esta es, literalmente una pequeña muñeca de trapo. Está muy vieja y sucia, sus ojos son de botón y su vestido está pegado a su cuerpo. No tiene dueño porque ella no es un juguete y como es libre no puede ser un objeto.

Se conocieron cuando el sabueso olfateaba en un tiradero de basura y la encontró, a él le sorprendió que alguien la hubiera tirado, pues le pareció linda y única, un tesoro. Ellos compartieron sus ideas sobre la vida, crearon su pequeño mundo en una caja que encontraron en un lote baldío y se convirtió en su casa. No les importó lo que la sociedad pensaría de un perro y una muñeca que iban al mar, y lograron llegar a la playa.

Cuando regresaron al viejo patio de escombros su caja ya no estaba, y nadie los ayudó a encontrarla. El alcalde les regaló una casa para perro como la de las “familias decentes” pero era plástica y vacía, su caja era especial por los pensamientos que llevaba dentro. Era su casa, en la que habían creado su mundo especial y lleno de color.

Nuestros amigos vagaron en busca de su casa, hasta que un día, se toparon con una fábrica de cajas, mas ninguna como la suya. Allí, un buen sujeto como hay pocos, supo ver que ellos llevaban a todas partes el contenido de su casita perdida. Los llevó a vivir con él, y encontraron que el hogar del hombre era como su caja: lleno de sueños e ideas.


FEBRERO 2012

4 feb 2012

Tema del Mes: Los Ideales.


Febrero inicia, y lo primero que nos viene a la mente es el día de San Valentín, el amor y la amistad, pero alguien realmente sabe quien fue San Valentín? La respuesta es no. Nadie sabe bien a ciencia cierta quien fue este ilustre personaje que se convirtió en santo y que se asocia con el amor. Tradicionalmente se habla de un sacerdote que, en plena persecución a los cristianos en Roma, casaba personas en secreto y, una vez que lo descubrieron, se negó a renunciar a su fe, por lo que fue decapitado. La iglesia católica posteriormente lo convirtió en mártir y luego en santo.

Esta persona, real o ficticia, murió defendiendo lo que el creía que era lo correcto, lo bueno, lo propio y no renunció a sus ideas. Así también tenemos personajes como Galileo con su famoso “Y sin embargo se mueve”, e incluso a Miguel Hidalgo que murió fusilado defendiendo su causa. Estos “rebeldes” decidieron defender su punto de vista a capa y espada, enfrentando incluso a la misma muerte, así que, ¿Hasta donde estarían dispuestos a llegar por una idea? ¿Por qué estarían dispuestos a ser humillados, amenazados o incluso perder su libertad y hasta la vida?

Así pues, este será nuestro tema del mes: Los Ideales. Cuéntenos cuales serían sus motivos para rebelarse, para luchar e incluso para morir con orgullo. Tal vez alguna inconformidad, un amor prohibido, una meta inalcanzable, una pasión desenfrenada o simplemente por querer ser diferente. Díganos, que sería su bandera, que sería su espada y que estarían dispuestos a hacer para defender su ideal.

Por favor, chéca nuestras reglas para publicar tus escritos en el siguiente enlace: REGLAS DE PUBLICACIÓN.

30 ene 2012

El Descenso de la Serpiente

Por: Manuel León.

Era un día normal. Los niños iban a la escuela, sus padres miraban a los infantes entrar a la escuela, y los jóvenes estudiantes partían a sus respectivas escuelas vespertinas. ¿Quién pensaría que aquel día, en el cual todos realizaban sus rutinas comunes, sería el último soplo de vida en para nosotros los humanos? En aquella “magnífica” fecha de consumismo masivo, al que todos llaman ‘San Valentín’ o ‘Día del Amor y la Amistad’, todo comenzó a derrumbarse para chicos y grandes, valientes y cobardes, inteligentes y habilidosos, todos fuimos condenados por aquello que mis amigos llamaban: “El Descenso de la Serpiente”.

A la primera mitad del día (Las 12:00 en horario de 24hrs.) yo me encontraba con mis amigos en el pasillo de la Escuela Nacional Preparatoria 6 ‘Antonio Caso’. Días atrás, yo había planteado la situación hipotética de un apocalipsis ‘Zombi’ y el cómo escaparíamos de ahí. Al principio, todas eran bromas pero después comenzamos a tomarlo con seriedad aunque era sólo una plática.

Dieron la 12:50.

Algunos de mis amigos ya se habían retirado a sus casas y otros fueron a su última clase (en verdad que sería la última, después de tanto decir ‘Maldito profesor hijo de su “tal por cual”. En verdad, extraño esos momentos de juego) y yo me decidí ir con unas amigas a su salón de piano antes de marcharme a casa.

- Entonces, ¿creen que Alan tenga novia? – les pregunte (si soy una mujer, pero eso no tiene importancia ahora).

- Etto – bromeó María con una palabra en japonés que quiere decir ‘pues’ – no sé.

Reí con mis amigas un momento. Nos distrajimos por las risas y nos pusimos a platicar de nuestros respectivos ‘amores’ en lugar de hacer lo que decíamos: ellas entrar a clase y yo irme a mi casa.

El reloj marcó las 13:00.

Del cielo, conseguimos ver cómo un enorme remolino de fuego cayó sobre la Tierra (seguramente en donde había más gente reunida: el centro de la Ciudad de México. Con sólo ese evento, decenas de personas murieron y varios edificios fueron destruidos). Parecía ser una serpiente que descendía hasta la Tierra; daba contantes giros formando una espiral y después cayó en picada hacia ese punto fijo. Aquel fenómeno no provocó la pérdida de comunicaciones, pero las líneas se saturaron por las decenas de personas que llamaban a la vez. Afortunadamente, conseguí mandar un mensaje a mi padre, mi madre y unos cuentos amigos dentro de la escuela.

- Una serpiente a caído del cielo – me decía mi madre por mensaje. En realidad no le presté atención.

Intenté llamarla pero sólo escuche la contestadora de la compañía telefónica que me decía ‘Las líneas están saturadas, por favor espere’. La preocupación de mi amiga se fusionó con la mía, pero teníamos un plan para salir e irnos con cuidado. Aunque decidimos quedarnos adentro, donde no había caos porque los alumnos y maestros parecían calmados ante tal evento.

Después de unos minutos en que nos quedamos bajo la biblioteca, llegó Sandy para mencionarnos que aquel evento también había ocurrido en diferentes ciudades del mundo. Lo supo antes que cayera la Red de Internet y nos dejara completamente desinformados.

El reloj marcó las 14:00.

Mi familia estaba lejos y sólo podía estar con mis amigas en ese momento. No sabía lo que ocurría afuera pero de vez en cuando podíamos escuchar fuera del zaguán que daba a la calle – junto del gimnasio – unos tremendos golpes. No podían ser de ‘muertos vivientes’ pero sí de las personas que querían entrar ya que escapaban desesperadamente de ‘algo’ que los perseguía. En momento como ese, eran más peligrosas las personas vivas que las muertas. Inclusive más que algún ser del amplio Universo.

El reloj marcó las 14:30.

Decidimos acercarnos al enrejado que daba a la calle, por alguna razón todos se habían concentrado alrededor de la cancha de futbol o habían entrado en el gimnasio. Éramos pocos los que nos encontrábamos en ‘pin-pon…eras’. Pero al acercarnos, nos dimos cuenta del porque nadie estaba ahí: algunos estudiantes que habían quedado afuera pedían a gritos entrar a los que cuidaban la puerta, éstos se negaban y permanecían a una distancia segura.

Del otro lado, no sólo alumnos pedían entrar, también los que atendían puestos de comida y restaurantes cercanos. Estábamos seguras que lo mismo ocurría en edificios enrejados cercanos. Nuestra ventaja, algunos guardias de seguridad habían entrado antes que la tragedia comenzara sólo por un anuncio anónimo de un supuesto robo dentro de la escuela. Ellos amenazaban con disparar a quien intentara algo. Pero, ¿Cuánto tardarían en entrar? Aquella reja no soportaría a tantas personas y las armas no tienen balas infinitas.

El reloj marcó las 16:30.

Muchos alumnos están hambrientos. Algunos de ellos junto con unos profesores se han encerrado en el salón de profesores. Los que estamos afuera intentamos matar el hambre comiendo papel o alguna bolsa de fritura que tenga un amigo. Sin embargo no todos pueden apoyarse en uno o moriremos por nuestras propias manos.

El reloj marcó las 20:00.

El sonido de afuera continúa y nosotros nos hacemos diferentes hipótesis de lo que puede ocurrir o quiénes estén afuera. Los que dicen ser ‘realistas’ dicen que la gente es la que intenta buscar refugio pero los ‘ficticios’ tienen dos teorías: zombis o alienígenas.

Para ser sincera, dudo que tengan razón. Hay algo más grande fuera de estas paredes y las personas saben que respetan algún perímetro porque si no lo hicieran, los que estamos adentro de la escuela ya habríamos sido atacados también.

El reloj marco las 20:30.

Todo está oscuro. Tenemos sed y hambre. No sabemos qué hacer. Algunos que dicen ser “amigos” se han peleado y se han separado. Sin embargo, nosotras decidimos entrar en la biblioteca para tener un refugio. Algunos decidieron entrar en los salones y otros han quedado dormidos fuera.

Miré al cielo y conseguí ver algo ahí. Era bolas de fuego que se extinguían conforme se alejaban. Mi abuela decía: ‘cuando el ‘Fin del Mundo’ llegue, aquellos que son llamados brujos volverán a tomar la forma de una bola de fuego, y se elevaran hasta que aquel, con quien hicieron el pacto, los salve extinguiendo su llama.

Pero algo más salió unos minutos después: lo que parecía ser un caballero montado sobre un caballo brillante pasó por el mismo lugar. Manteniendo la distancia con nuestra escuela, pero por qué haría eso un Caballero del Apocalipsis.

El reloj marco las 23:00.

No podía dormir pensando que mi familia está lejos de mí. También mis amigos y, aquel chico al que no le confesé nada. Miré ligeramente hacia el patio y conseguí ver una densa niebla que cubría cada centímetro cuadrado del suelo escolar. Afortunadamente, ese evento seguí manteniendo un perímetro y no entraba en la biblioteca ni en algún otro salón. Pero podíamos escuchar los gritos de los que se habían quedado afuera como si algo les estuviera sacando las entrañas y le causara placer hacerlo.

No sé si pueda soportar ver lo que ocurrirá, pero de algo estoy segura: No es el Fin del Mundo, pero sí el Fin de la Humanidad ante unos seres que no conocemos. Y que, afortunadamente, aun no tengo la desgracia de conocer.

El reloj marca 23:20.

Siempre pensé que ese era el verdadero número de la muerte. Cuando divides el primero entre el segundo, obtienes un triple 6. Además, en un pasaje bíblico de números 23 dice: El infierno te espera.

Estoy segura que todo terminó. Sólo me quedan unos minutos antes que el reloj marque 23:23. Tal vez por eso puedo ver de nuevo a la Serpiente descender, pero ahora con mayor fuerza. Esto será encontrado por quienes sobrevivan (si es que sobreviven) y seré famosa.

Jajá :). Es increíble que hasta en mis últimos momentos, piense en ser mejor que los demás. Adiós a todos. Yo intentaré dormir de nuevo, antes que la Serpiente terminé su segundo descenso.


ENERO 2012

La Gran Duda

Por: L. Carolyn.

Y toda la gente corría desesperada, y el cielo tenía un color rojizo , las personas trataban de gritar, pero el sonido no estaba, había huido junto con todas las esperanzas de las personas.

Y la tristeza se apodero de todo, se encargo de llenar todas las esquinas y todos los rincones, la obscuridad que había llenado hasta los corazones de las personas, que los había ahogado en su espeso y helado liquido y que había cubierto todas las salidas posibles.

Daban vueltas y vueltas a la situación, el liquido azul e indispensable aun existía, era poco pero aun había, no era por eso por lo que todos gritaban, las noches y los días apenas se distinguían, las capas de gases que se acumulaban sobre sus cabezas dejaban muy poco paso a la luz, y la comida era mala, la cosecha era pobre, los animales morían, el aire era denso.

Había pocos ya que se preocupaban aun que sea un poco por seguir el tipo de vida que llevaban antes de que todos los desastres sucedieran, los celulares, computadoras, y todo aparato eléctrico ya no pertenecía al tipo de mundo en el que se encontraban todo ellos, las redes habían caído y ya nada servía, no importaba el dinero ni los estados de cuenta ni las inversiones, todo estaba acabado, y aun que los paisajes con hermosas y altas montañas aun seguían ahí, los ojos de ellos ya no los advertían y sus corazones ya no estaban conmovidos, todo lo que importaba era sobrevivir, pero aun quedaron algunos que visitaban viejos edificios, abandonados y algunos medio quemados, sucios, edificios que la mayoría en el planeta tomaba en ese momento como los edificios mas inservibles, pero aquellos que desde un principio sabían lo que valían, resguardaban el lugar como un recuerdo de lo que ellos protegieron y defendieron, “el conocimiento es la base de todo”.

Las noches pasaban, ya los gritos eran escasos en las calles y ya la resignación estaba presente, todo lo que quedaba era esperar, esperar el fin de un ciclo que estaba por cerrarse, fue cuando ella encontró en una de esos edificios olvidados el libro que le regreso un poco de luz en el corazón:

Dicen que cuando la tierra se formo los mayas pasaron por varios soles antes de que el actual sol, la vida es cíclica, el tiempo es cíclico, este era el pensamiento de nuestros antepasados y si ellos nos legaron tanto entonces había aun que sea un poco de verdad en todo esto, pero, cuanto tiempo habrá que esperar para que todo vuelva a iniciar… y en la mente de todas las personas que aun que sufrían ya no decían palabra alguna, solo aguardaban en silencio, en ellos solo rondaba un pensamiento… ¿Por qué no fuimos mas consientes?, ¿Por qué no fuimos mas consientes con el calentamiento global?, ¿con la contaminación?, ¿con la escasez de agua?... pero solo los que en realidad la vivieron sabían que lo peor de toda esta inconsciencia no solo era sobre la ecología y el bienestar del planeta, sabían que en realidad la sociedad, era ya insensible a lo que sucedía, la pobreza ya no preocupaba al rico, el odio y las guerras ya eran un tema común entre las calles, y las personas ya no hacían nada, y entonces viendo todos como sus conocidos morían por el estado actual del mundo, viendo como el cielo ya no tenía hermosas nubes y deliciosas brizas de aire fresco se preguntaban...

¿Por qué no actuamos? ¿ por que no hicimos algo?.... simplemente

¿Por qué no fuimos mas conscientes?

...Ten mas consciencia en todo lo que te rodea… no sabes cuando será el ultimo día que este mundo resista nuestra indiferencia hacia lo que esta realmente sucediendo...


ENERO 2012