12 jun 2012

En la palma de mi mano

Por: Manuel León.

La historia de los seres humanos puede parecer complicada. Momentos memorativos de religión, ciencia y expediciones; o momentos de desespero por guerras, epidemias, invasiones y exterminio. Todos ocurriendo a lo largo y ancho del mundo con el objetivo de estar sobre los demás. Sin embargo no me preocupo por lo que piensan, sino por lo que hacen.

En muchas ocasiones la meta de cada investigación es sólo para ganar una “carrera” contra algún otro.

Desde pequeños nos enfrentamos a ello. Los niños que tienen mejores calificaciones son aquellos que destacaran frente a los maestros, directivos y padres de familia. Mientras que aquellos que no tienen la misma capacidad de aprehender los datos son rechazados. Al primero se le dan consentimientos y al segundo se busca, por todos los medios, detenerlo.

Cómo podemos avanzar sabiendo esta realidad es un misterio.

Yo sólo soy un chico de los segundos. Claro. Anteriormente buscaba las mejores calificaciones como cualquier niño. Después perdí interés en ello y me concentré en ayudar a los segundos, razón por la que me convertí en uno de ellos pues mi historial académico fue en decadencia.

- ¿Por qué no te concentras? Todo lo que haces es estar frente a la computadora perdiendo el tiempo en Facebook.

Los padres no entienden que por este medio me expreso. Por este medio sé muchas cosas.

Algunas personas le creen a los medios. Piensan que un hombre con un bonito peinado puede cambiar al país. Otros que un sujeto nos puede llevar a una zona de igualdad. Otros creen en las palabras de una mujer por el mero hecho de serlo. Y algunos confían en un candidato con un apoyo bien conocido y que muchos consideran un chiste.

- Yo me comprometo para cambiar a México – dice el primero. Cuando todos sabemos que él tiene a un ladrón detrás. Lo dice después que su partido derramara sangre durante años, incluso dentro del mismo partido.

- Este año el cambio verdadero está en tus manos – no culpo a este candidato pues me agrada su forma de hablar, pero no estamos listos para lo que propone. Los adinerados no invertirán pues sólo piensan en ellos. Por tanto el dinero que necesita no podría conseguirlo.

- Soy diferente – puede ser una candidata diferente. Desafortunadamente demostró que aquellos poderosos no saben las condiciones del pueblo pues no saben lo que gastan.

- ¿Contamos contigo? – la pregunta sería si contamos con ellos.

Sólo soy un chico escribiendo la realidad. No trato de apoyar a ninguno de ellos pues todos tienen algo que el otro no. Todos proponen alguna cosa para cambiar el sistema. Pero no sólo son ellos, también hay muchos otros dentro del poder y podrían frenarlos sin más.

La gente se queja de la inseguridad… y no hace algo por educar a sus niños. Hacen lo contrario. Cuando ven que al niño lo molestan, le dicen:

- ¡Pégale tú también! ¡No seas maricón!

Se quejan de las mujeres que abortan. De las personas que exigen su derecho a casarse con quien ellos quieran. Pero dicen a espaldas de otros:

- ¡Tú eres mujer y vienes a servir!

- ¡Tú eres hombre y estás para exigir!

- ¡Mujer sólo debe tener a un hombre!

- ¡Hombre con muchas mujeres es un héroe!

La mala forma en que educan a los niños es increíble.

Se ha comprobado, por estudios de observación científica, que los niños aprenden más en el tiempo que están en casa y la calle que en la escuela.

Deben saberlo todos: la escuela sólo es un refuerzo para lo que se aprende en casa. Pero si el niño ve peleas, insultos, machismo o feminismo, intolerancia, injusticia, violencia, borracheras, fumadores activos, reglas sin cumplir, deshonestidad, etc. ¿Qué mostrará a los maestros?

Deseo ser escritor. No. Me esfuerzo por ser un escritor porque es un medio accesible para plasmar las injusticias.

El arte es lo que gobierna al mundo. Los artistas son aquellos que moldean a los que no tienen la oportunidad de estudiar. Los que enseñan a esos segundos.
El verdadero poder esta en las artes.

Muchos dirían que en la ciencia. Pero en ella se encuentra un poder distinto, que es la curiosidad. Sin ella no podríamos avanzar, nos estancaríamos. Pero ellos son los primeros de toda la vida, y en muchas ocasiones hablan con palabras que no son comprensibles para los demás.

Si no tenemos a algún primero que quiera entrar con los segundos, no podremos avanzar con igualdad.

Hay unas palabras que me dijo un hombre sabio una vez. Un amigo de mi familia que me regaló bellas palabras cuando estuve en el hospital una vez. Pero en pocas palabras me dijo: “Sin empatía, no hay sensibilidad. Sin sensibilidad no hay humanos”:
Y en otro lado escuché, de su misma voz:

- Cuando alguien trabaja con las manos, es un obrero.

- Cuando alguien trabaja con las manos y la cabeza, es un artesano.

- Pero cuando a eso le agrega el corazón, se le puede llamar artista.

Y el artista es el que puede ver la realidad y buscar alguna alternativa. Mostrando a la gente que comete errores. Los artistas tienen el mundo en sus manos. Pero sólo aquellos que quieran, no que desean, podrán moldear este mundo sin forma para convertirlo en un lugar de igualdad, respeto, justicia y amor.

¡Seamos los artistas del siempre!
¡Usemos la cabeza, las manos y el corazón!

¡Seamos esos que quieren un cambio y no sólo lo desean!

¡Seamos los que respetan, conviven en paz y aman al prójimo!

¡Rechacemos la agresión, la intolerancia y el egoísmo!

¡Dejemos el orgullo y la pereza¡

¡No dejemos el cambio de un país en manos de unos pocos… vivamos para hacer dentro de nosotros ese cambio y alcanzar nuestra meta!

JUNIO 2012

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