30 ene 2012

El Descenso de la Serpiente

Por: Manuel León.

Era un día normal. Los niños iban a la escuela, sus padres miraban a los infantes entrar a la escuela, y los jóvenes estudiantes partían a sus respectivas escuelas vespertinas. ¿Quién pensaría que aquel día, en el cual todos realizaban sus rutinas comunes, sería el último soplo de vida en para nosotros los humanos? En aquella “magnífica” fecha de consumismo masivo, al que todos llaman ‘San Valentín’ o ‘Día del Amor y la Amistad’, todo comenzó a derrumbarse para chicos y grandes, valientes y cobardes, inteligentes y habilidosos, todos fuimos condenados por aquello que mis amigos llamaban: “El Descenso de la Serpiente”.

A la primera mitad del día (Las 12:00 en horario de 24hrs.) yo me encontraba con mis amigos en el pasillo de la Escuela Nacional Preparatoria 6 ‘Antonio Caso’. Días atrás, yo había planteado la situación hipotética de un apocalipsis ‘Zombi’ y el cómo escaparíamos de ahí. Al principio, todas eran bromas pero después comenzamos a tomarlo con seriedad aunque era sólo una plática.

Dieron la 12:50.

Algunos de mis amigos ya se habían retirado a sus casas y otros fueron a su última clase (en verdad que sería la última, después de tanto decir ‘Maldito profesor hijo de su “tal por cual”. En verdad, extraño esos momentos de juego) y yo me decidí ir con unas amigas a su salón de piano antes de marcharme a casa.

- Entonces, ¿creen que Alan tenga novia? – les pregunte (si soy una mujer, pero eso no tiene importancia ahora).

- Etto – bromeó María con una palabra en japonés que quiere decir ‘pues’ – no sé.

Reí con mis amigas un momento. Nos distrajimos por las risas y nos pusimos a platicar de nuestros respectivos ‘amores’ en lugar de hacer lo que decíamos: ellas entrar a clase y yo irme a mi casa.

El reloj marcó las 13:00.

Del cielo, conseguimos ver cómo un enorme remolino de fuego cayó sobre la Tierra (seguramente en donde había más gente reunida: el centro de la Ciudad de México. Con sólo ese evento, decenas de personas murieron y varios edificios fueron destruidos). Parecía ser una serpiente que descendía hasta la Tierra; daba contantes giros formando una espiral y después cayó en picada hacia ese punto fijo. Aquel fenómeno no provocó la pérdida de comunicaciones, pero las líneas se saturaron por las decenas de personas que llamaban a la vez. Afortunadamente, conseguí mandar un mensaje a mi padre, mi madre y unos cuentos amigos dentro de la escuela.

- Una serpiente a caído del cielo – me decía mi madre por mensaje. En realidad no le presté atención.

Intenté llamarla pero sólo escuche la contestadora de la compañía telefónica que me decía ‘Las líneas están saturadas, por favor espere’. La preocupación de mi amiga se fusionó con la mía, pero teníamos un plan para salir e irnos con cuidado. Aunque decidimos quedarnos adentro, donde no había caos porque los alumnos y maestros parecían calmados ante tal evento.

Después de unos minutos en que nos quedamos bajo la biblioteca, llegó Sandy para mencionarnos que aquel evento también había ocurrido en diferentes ciudades del mundo. Lo supo antes que cayera la Red de Internet y nos dejara completamente desinformados.

El reloj marcó las 14:00.

Mi familia estaba lejos y sólo podía estar con mis amigas en ese momento. No sabía lo que ocurría afuera pero de vez en cuando podíamos escuchar fuera del zaguán que daba a la calle – junto del gimnasio – unos tremendos golpes. No podían ser de ‘muertos vivientes’ pero sí de las personas que querían entrar ya que escapaban desesperadamente de ‘algo’ que los perseguía. En momento como ese, eran más peligrosas las personas vivas que las muertas. Inclusive más que algún ser del amplio Universo.

El reloj marcó las 14:30.

Decidimos acercarnos al enrejado que daba a la calle, por alguna razón todos se habían concentrado alrededor de la cancha de futbol o habían entrado en el gimnasio. Éramos pocos los que nos encontrábamos en ‘pin-pon…eras’. Pero al acercarnos, nos dimos cuenta del porque nadie estaba ahí: algunos estudiantes que habían quedado afuera pedían a gritos entrar a los que cuidaban la puerta, éstos se negaban y permanecían a una distancia segura.

Del otro lado, no sólo alumnos pedían entrar, también los que atendían puestos de comida y restaurantes cercanos. Estábamos seguras que lo mismo ocurría en edificios enrejados cercanos. Nuestra ventaja, algunos guardias de seguridad habían entrado antes que la tragedia comenzara sólo por un anuncio anónimo de un supuesto robo dentro de la escuela. Ellos amenazaban con disparar a quien intentara algo. Pero, ¿Cuánto tardarían en entrar? Aquella reja no soportaría a tantas personas y las armas no tienen balas infinitas.

El reloj marcó las 16:30.

Muchos alumnos están hambrientos. Algunos de ellos junto con unos profesores se han encerrado en el salón de profesores. Los que estamos afuera intentamos matar el hambre comiendo papel o alguna bolsa de fritura que tenga un amigo. Sin embargo no todos pueden apoyarse en uno o moriremos por nuestras propias manos.

El reloj marcó las 20:00.

El sonido de afuera continúa y nosotros nos hacemos diferentes hipótesis de lo que puede ocurrir o quiénes estén afuera. Los que dicen ser ‘realistas’ dicen que la gente es la que intenta buscar refugio pero los ‘ficticios’ tienen dos teorías: zombis o alienígenas.

Para ser sincera, dudo que tengan razón. Hay algo más grande fuera de estas paredes y las personas saben que respetan algún perímetro porque si no lo hicieran, los que estamos adentro de la escuela ya habríamos sido atacados también.

El reloj marco las 20:30.

Todo está oscuro. Tenemos sed y hambre. No sabemos qué hacer. Algunos que dicen ser “amigos” se han peleado y se han separado. Sin embargo, nosotras decidimos entrar en la biblioteca para tener un refugio. Algunos decidieron entrar en los salones y otros han quedado dormidos fuera.

Miré al cielo y conseguí ver algo ahí. Era bolas de fuego que se extinguían conforme se alejaban. Mi abuela decía: ‘cuando el ‘Fin del Mundo’ llegue, aquellos que son llamados brujos volverán a tomar la forma de una bola de fuego, y se elevaran hasta que aquel, con quien hicieron el pacto, los salve extinguiendo su llama.

Pero algo más salió unos minutos después: lo que parecía ser un caballero montado sobre un caballo brillante pasó por el mismo lugar. Manteniendo la distancia con nuestra escuela, pero por qué haría eso un Caballero del Apocalipsis.

El reloj marco las 23:00.

No podía dormir pensando que mi familia está lejos de mí. También mis amigos y, aquel chico al que no le confesé nada. Miré ligeramente hacia el patio y conseguí ver una densa niebla que cubría cada centímetro cuadrado del suelo escolar. Afortunadamente, ese evento seguí manteniendo un perímetro y no entraba en la biblioteca ni en algún otro salón. Pero podíamos escuchar los gritos de los que se habían quedado afuera como si algo les estuviera sacando las entrañas y le causara placer hacerlo.

No sé si pueda soportar ver lo que ocurrirá, pero de algo estoy segura: No es el Fin del Mundo, pero sí el Fin de la Humanidad ante unos seres que no conocemos. Y que, afortunadamente, aun no tengo la desgracia de conocer.

El reloj marca 23:20.

Siempre pensé que ese era el verdadero número de la muerte. Cuando divides el primero entre el segundo, obtienes un triple 6. Además, en un pasaje bíblico de números 23 dice: El infierno te espera.

Estoy segura que todo terminó. Sólo me quedan unos minutos antes que el reloj marque 23:23. Tal vez por eso puedo ver de nuevo a la Serpiente descender, pero ahora con mayor fuerza. Esto será encontrado por quienes sobrevivan (si es que sobreviven) y seré famosa.

Jajá :). Es increíble que hasta en mis últimos momentos, piense en ser mejor que los demás. Adiós a todos. Yo intentaré dormir de nuevo, antes que la Serpiente terminé su segundo descenso.


ENERO 2012

La Gran Duda

Por: L. Carolyn.

Y toda la gente corría desesperada, y el cielo tenía un color rojizo , las personas trataban de gritar, pero el sonido no estaba, había huido junto con todas las esperanzas de las personas.

Y la tristeza se apodero de todo, se encargo de llenar todas las esquinas y todos los rincones, la obscuridad que había llenado hasta los corazones de las personas, que los había ahogado en su espeso y helado liquido y que había cubierto todas las salidas posibles.

Daban vueltas y vueltas a la situación, el liquido azul e indispensable aun existía, era poco pero aun había, no era por eso por lo que todos gritaban, las noches y los días apenas se distinguían, las capas de gases que se acumulaban sobre sus cabezas dejaban muy poco paso a la luz, y la comida era mala, la cosecha era pobre, los animales morían, el aire era denso.

Había pocos ya que se preocupaban aun que sea un poco por seguir el tipo de vida que llevaban antes de que todos los desastres sucedieran, los celulares, computadoras, y todo aparato eléctrico ya no pertenecía al tipo de mundo en el que se encontraban todo ellos, las redes habían caído y ya nada servía, no importaba el dinero ni los estados de cuenta ni las inversiones, todo estaba acabado, y aun que los paisajes con hermosas y altas montañas aun seguían ahí, los ojos de ellos ya no los advertían y sus corazones ya no estaban conmovidos, todo lo que importaba era sobrevivir, pero aun quedaron algunos que visitaban viejos edificios, abandonados y algunos medio quemados, sucios, edificios que la mayoría en el planeta tomaba en ese momento como los edificios mas inservibles, pero aquellos que desde un principio sabían lo que valían, resguardaban el lugar como un recuerdo de lo que ellos protegieron y defendieron, “el conocimiento es la base de todo”.

Las noches pasaban, ya los gritos eran escasos en las calles y ya la resignación estaba presente, todo lo que quedaba era esperar, esperar el fin de un ciclo que estaba por cerrarse, fue cuando ella encontró en una de esos edificios olvidados el libro que le regreso un poco de luz en el corazón:

Dicen que cuando la tierra se formo los mayas pasaron por varios soles antes de que el actual sol, la vida es cíclica, el tiempo es cíclico, este era el pensamiento de nuestros antepasados y si ellos nos legaron tanto entonces había aun que sea un poco de verdad en todo esto, pero, cuanto tiempo habrá que esperar para que todo vuelva a iniciar… y en la mente de todas las personas que aun que sufrían ya no decían palabra alguna, solo aguardaban en silencio, en ellos solo rondaba un pensamiento… ¿Por qué no fuimos mas consientes?, ¿Por qué no fuimos mas consientes con el calentamiento global?, ¿con la contaminación?, ¿con la escasez de agua?... pero solo los que en realidad la vivieron sabían que lo peor de toda esta inconsciencia no solo era sobre la ecología y el bienestar del planeta, sabían que en realidad la sociedad, era ya insensible a lo que sucedía, la pobreza ya no preocupaba al rico, el odio y las guerras ya eran un tema común entre las calles, y las personas ya no hacían nada, y entonces viendo todos como sus conocidos morían por el estado actual del mundo, viendo como el cielo ya no tenía hermosas nubes y deliciosas brizas de aire fresco se preguntaban...

¿Por qué no actuamos? ¿ por que no hicimos algo?.... simplemente

¿Por qué no fuimos mas conscientes?

...Ten mas consciencia en todo lo que te rodea… no sabes cuando será el ultimo día que este mundo resista nuestra indiferencia hacia lo que esta realmente sucediendo...


ENERO 2012

24 ene 2012

El canto del cenzontle

Por: Alexpor.

En el inicio de la era del hombre, todo era perfecto, saludable y armonioso; aunque quizás era hostil, la hostilidad denotaba inocencia en el inicio.

Había muchos relatos acerca de la creación del hombre, la mayoría aseguraba que él era superior a todo lo que existía en la Tierra. Se decía también que los dioses crearon al mortal para que nombrara y alabara todo lo que tenía a su alrededor.
El hombre fue dotado de lógica, del razonamiento que lo hizo superior a todos los demás animales que poblaban el fértil paraíso.

Lo que más se difundía antes era que el hombre había descendido de otra especie; producto de la “evolución”, le llamaban. Esta idea destruyó todos los demás mitos, aun cuando aquellos eran más hermosos.

Y sin embargo, independientemente del origen, el hombre convivía con su ambiente, aprovechaba recursos, vivía de lo que la Tierra le ofrecía, y luego formaban parte de ella, para dar vida a otro individuo, de la misma especie o de una diferente; se seguía, en fin, un ciclo para preservar la humanidad.

Esa especie dotada ―o quizá maldecida― con el don de la razón, fue poblando y dominando al mundo; forjó entonces civilizaciones en las que quizá se pecaba de superioridad, pero nunca de arrogancia. El hombre de aquellos tiempos “amaba el canto del cenzontle, el color del jade y el enervante perfume de las flores, pero amaba más a su hermano el hombre”. Un sentimiento valioso y recíproco, que regía el pensamiento humano.

El tiempo pasó, el hombre comenzó a descubrir al hombre y juntos duplicaron la especie y dieron origen a nuevos individuos; producto del “mestizaje”, le llamaban.
Nuevas ideas, principios, la evolución del hombre no era tal, parecían retroceder; en busca de nuevas cosas, olvidaban la armonía que algún tiempo atrás habían vivido.

Ya tiempo antes, habían comenzado batallas entre ellos. Ya fuese por desacuerdos, por ideales, el hombre comenzaba a destruirse; sin embargo, esas batallas eran inocentes comparadas con las que el hombre había reservado para sí mismo.

Así transcurría el tiempo; más guerras espantosas, buscando que se aceptase la superioridad de unos ¿qué no eran hermanos? ¿Por qué ser mejor que el hermano? ¿Por qué el hombre debía ser mejor que el hombre?

Así se seguía, con malos hábitos y más conflictos. Algunos hombres, diferentes por el color de su tez, no debían tener un buen trato, y eso se había arrastrado desde que el hombre descubrió al hombre.

Los máximos conflictos acabaron, pero había más esperando, acechando la estabilidad de la civilización humana. Algún esperanzado “imaginaba” un mundo mejor; otro en busca de la paz, pero su tiempo cesó y ya no había nadie que detuviera el hombre.

Nuevas batallas. Usaban herramientas que ni ellos podían controlar. Durante muchas décadas sólo se escuchaba gritos, alaridos, desastre. El hombre estaba matando a su hermano, matando a su madre: la Tierra. No hubo piedad durante esa guerra; muchas veces se destruía una porción más de la Naturaleza. Al final ya no se discriminaba entre jóvenes, viejos o hembras; el hombre acabó con el hombre, y el tiempo cesó…

Ahora predominaba la aridez, la nada. Había sido el hombre, que ya no amaba a su hermano. Lo destruyó todo aquél que había venido a alabarlo.

Ya no se podía apreciar el color del jade, el perfume de las flores. Ahora sólo se podía escuchar este canto del cenzontle, que retumbaba en ecos eternos y vacíos, pues ahora se había extinguido la voz del hermano hombre.


ENERO 2012

Y así el mundo murió por un segundo

Por: Yexi Windmill.

El sol quemante en el rostro desde la ventana del autobús, luego una brisa fría que dice que ya no hay de qué preocuparse, es sólo otro día más. Y por un segundo el espacio se detiene mas el tiempo sigue corriendo. Cierras los ojos y no puedes hablar, has perdido toda noción de existencia, no hay un mundo, ni un universo ni un tú que sea consciente de ello. Los recuerdos se desvanecen y no sientes nada en absoluto. Eres todo y eres nada.

Seguido ocurren cosas así, el quedarte tan sumido en el pensamiento profundo que te pierdes, mas esta ocasión es distinto. Absolutamente todas las personas del mundo cierran los ojos y son nadie, las almas se desvanecen y no hay una sola percepción de algo, independientemente de si ese algo está allí o no.

Cuando el brevísimo momento en que todo dejó de existir termina, miras de nuevo por la ventana del autobús, y miras el reloj, es tarde ya, mas no te preocupa en absoluto llegar tarde, podría terminar el mundo en ese momento y no te importaría. Sientes algo extraño que no logras definir ni de forma abstracta, simplemente no puedes explicarlo con palabras; es como si tus recuerdos fueran sólo una ilusión, todo lo que crees haber vivido te parece un tanto irreal y absurdo a pesar de ser la tuya una vida muy común.

A partir de entonces ya nada es igual, las horas con como hebras que se tejen a partir de la nada. El camión en el que ibas chocó con otros autos, así, en muchas partes de la ciudad ocurrieron accidentes extraños e inexplicables, literalmente errores de un segundo.

Y así el mundo murió por un segundo, más tarde son dos, luego por tres, hasta que desaparece la existencia semanas, meses, años…¡décadas! ya el desconcierto es total, la consciencia está fragmentada y las personas envejecen literalmente en un parpadeo. Y la tierra desaparece. Y la galaxia. Y el universo.

Y cuando ya no queda más espacio, desaparece el tiempo.


ENERO 2012

13 ene 2012

Nunca Dejaremos de Luchar.

Por: R.R.

27 de Octubre del año 5 después de la invasión. Campamento “Corazón de Jade”, Brasil.

Ya no podremos soportar más. La mayoría de los nuestros están muertos, y lo que alguna vez fue el Ejército de la Resistencia Humana, ahora es solo un pequeño grupo de personas que lucha por comida. Ya no tenemos balas, ya no tenemos granadas, ya no tenemos medicinas, y a penas podemos subsistir con los animales que cazamos y algunas plantas que comemos. Bebemos agua de lluvia, y si encontramos a una persona muerta, la cocinamos. Que bajo hemos caído, pero esto es una guerra, no podemos tomarnos la libertad de usar el sentido común.

Esas malditas cosas, por que demonios vinieron a nuestro planeta? Primero dijeron venir en paz, pero cuando comenzaron a raptar gente, supimos que algo andaba mal. Que quieren de nosotros? Porque nuestros recursos, nuestra agua, nuestra tecnología… todo lo pudieron encontrar en otros mundos. Es más, pudimos haberles vendido o intercambiado lo que quisieran. Pero, personas?

Después del primer mes de raptos, muy tarde para mi gusto, se comenzaron a movilizar los militares de todo el planeta. Decenas de millones de soldados entraron en guerra contra esas bestias, pero no era suficiente. Ellos tenían armas químicas y biológicas que mataban a quien estuviese expuesto, mientras que nosotros, gastábamos más balas de las necesarias. Bombas, cañones, incluso armas nucleares. Nada funcionaba. Los científicos intentaron desarrollar armas biológicas, pero esos monstruos son inteligentes. Eliminaron a los médicos, a los biólogos, químicos y otras personas con grandes conocimientos. Luego, a los líderes de los países y ejércitos. Pensaron que descabezando a las fuerzas armadas y a los países en sí, nos vencerían.

Pero claro que no. En México se organizó el E.R.H. con su contraparte en casi todos los países. Ahora esta guerra estaba a cargo de nosotros los civiles. Ellos no sabían que nosotros también sabemos usar armas, también sabemos hacer medicinas. No solo somos borregos. Hay gente con conocimiento de estrategias, del uso de armas, de química, de todo entre nosotros. Así pues, inició la Gran Guerra por la Liberación de la Humanidad.

Luchamos durante estos cinco años sin parar. Aprendimos los puntos débiles de los invasores, robamos tecnología, matamos a cientos. Pero no fue suficiente. Ellos seguían llegando, por cada centenar que matábamos, llegaban otros trescientos. En cambio, nosotros no podíamos “aparecer” más humanos. Si ya de por sí, se les enseñaba a disparar, usar cuchillos, lanzar granadas y otras cosas a niños de apenas seis años, no podíamos hacerlo con bebés. Y tampoco podíamos reproducirnos más rápido.

Así, poco a poco, la población humana fue disminuyendo. En estos años de lucha ha muerto mucha más gente en comparación con las bajas de los invasores. Muchos países se rindieron y entregaron las armas. Se dice que se los llevan y es mejor, que la muerte no es tan dolorosa, que no sufres. Aún nadie sabe para que nos quieren. Como alimento, combustible, esclavos, ratas de laboratorio? Mas aún hay gente luchando, como nosotros. Llevamos cinco años peleando, y no planeamos rendirnos. Pero a este paso, moriremos antes de hambre.

Aquí ya no hay nada. Hemos vagado por todo el continente. Empezamos en México, ahora estamos refugiados cerca de lo que fue la ciudad de Brasilia. Pensábamos que el Amazonas sería un refugio perfecto, pero también los monstruos, así que lo han quemado. Esas bestias quemaron todas las selvas y bosques, sabían que los necesitábamos para sobrevivir. Han secado los ríos y ahora más de la mitad del planeta es desierto. Ya no tenemos muchas opciones.

Por eso escribo esto, porque se que eventualmente seremos capturados, o moriremos de inanición, o simplemente nos matarán. Se que esas bestias pueden leer lo que escribimos, pero no espero que los conquistadores lo hagan. Espero que en un futuro, algún niño, si es que se le puede llamar así, encuentre esta carta, y la lea, y vea lo que sus antepasados nos hicieron. Y sobre todo, para que quede constancia de que la humanidad nunca dejó de luchar por ser libre.

Firma: “Venado de Fuego”, General del 4to. Batallón del Ejército de la Resistencia Humana.


ENERO 2012

11 ene 2012

La Estrella del fin del Mundo

Por: Xiuhcoatl.


Fabián estaba como siempre, investigando las ruinas de la antigua pirámide azteca construida hacía más de seiscientos años. Los últimos dos años de su vida, Fabián había investigado, escarbado y hasta casi profanado aquella construcción antigua que lo fascinaba enormemente. Su investigación había rendido frutos poco a poco. Mas o menos cada semana encontraba piezas de antiguas vasijas de barro utilizadas por los comerciantes que llegaban al centro de intercambio que representaba la ciudad construida alrededor de la pirámide, o algún otro vestigio de la civilización azteca y otras mas que tuvieron convivencia en la zona. Cierta vez encontró una entrada a la estructura interna marcada por una puerta en el suelo de la cima con un símbolo que representaba al parecer al dios Huitzilopochtli, aunque podía tener varias interpretaciones de diferentes dioses. Fabián en ocasiones fantaseaba con encontrar en la pirámide un civilización perdida que tuvo contacto con las antiguas culturas precolombinas y que dejó sus huellas marcadas en su arquitectura, dioses y costumbres, ya que el dios representado por el símbolo en la puerta trampa confundía en ocasiones a Fabián haciéndole pensar en dioses griegos, persas o incluso egipcios. El mismo se ridiculizaba para sus adentros diciéndose que era imposible aquello.

Una ocasión al entrar a la pirámide por segunda vez encontró también un pasillo que lo llevaba a cuatro habitaciones distribuidas a lo largo y los lados del mismo. Mediante estudios con radares y excavaciones determinó que se encontraba a cuatro metros de profundidad en el suelo. Encontró en dos de las habitaciones tumbas, las cuales, de acuerdo con los grabados que tenían, correspondían a dos gobernantes de la ciudad. Las otras dos habitaciones estaban totalmente vacías, solamente tenían pinturas y grabados representando a sus dioses y leyendas. La habitación que se encontraba a la derecha del pasillo no tenía nada en especial después de haber investigado varios días. Entonces se internó en el cuarto continuo.

Al entrar una peste horrible, como de carne putrefacta llego a su nariz. Alumbró con su lámpara y observo que estaba totalmente vacía, lo único que tenía eran pinturas, pinturas terribles y grotescas, que representaban las escenas más terribles que se podía haber imaginado. Estas imágenes al parecer representaban un sacrificio ritual que, según los diferentes símbolos escritos por alguna razón en idioma maya, se realizaba cada 600 años en ese mismo salón de la muerte para evitar la ira de un dios desconocido y la destrucción total del mundo conocido y por conocer. Cuando Fabián alumbro el lado izquierdo con su lámpara vio algo que le sorprendió y que, por algún extraño motivo, le lleno de terror, no solo había escritos en maya, sino también en lenguas antiguas como el griego, hebreo, sánscrito, y muchas otras cuyos símbolos no podía ni siquiera reconocer. Lo único que podía reconocer exactamente era la leyenda en maya que se ubicaba en la parte superior de todos los escritos. Era un mensaje que exponía los términos y condiciones del sacrificio ritual para evitar la ira del “dios que no debía de ser adorado”. Su mente no podía soportar lo que el mensaje decía y explicitaba sobre las especificaciones del asesinato, pues obviamente se trataba de una sola persona a la que sacrificar, ya que indicaba “un alma cada seiscientos años”.

Sentía un energía que le impedía moverse y despegar sus ojos de tal horripilante escena. En un último intento de moverse e irse de ese lugar profano, justo cuando se dio la vuelta hacia el umbral por donde había entrado, mientras una mano descarnada lo tomaba de un brazo y otra le ponía en la frente un medallón extraño que era lo que parecía una estrella del caos rodeada con dos círculos que delimitaban a 3 puntos de la estrella unida por un triángulo inverso. En ese momento sintió como un cuchillo enorme entraba por su columna y vio una luz que proyectaba en lo más profundo de su mente imágenes de agonía y muerte del mundo, caos por todo el planeta y destrucción indiscriminada a la humanidad, escenas de violencia y temor, todo un apocalipsis fantasmagórico que impedía poner resistencia a sus asesinos. Vio en el abismo de su cordura cientos de almas sacrificadas que le llamaban en medio de lamentos y le exclamaban agradecimientos terribles por salvar a la humanidad seiscientos años más. Poco a poco sintió como abandonaba su cuerpo y se unía a esas almas condenadas.

Pasaron cuatro semanas cuando el arqueólogo Ramón Minares, junto con la ayuda de varios hombres, logro mover la gran piedra que bloqueaba la sepultura de Fabián. Al mover la piedra enorme les abrazó un olor de putrefacción que casi los vuelve locos, al alumbrar con la lámpara solo vieron un cráneo unido aún al tórax con un medallón de oro en el cuello.


ENERO 2012

8 ene 2012

Tema del Mes: El Fin del Mundo.



Desde que el hombre es hombre y se dio cuenta de que es mortal y finito, ha tenido pensamientos apocalípticos. Ya desde la Antigua Grecia se hablaba del fin de la tierra y todo lo que hay en ella y desde entonces y hasta nuestros días no falta quien diga que el final se acerca.

Pero al parecer, este fin inevitable, no ha sucedido aún. A muchos de nosotros nos han tocado al menos cinco “fines del mundo”: 1999 (por el 999 que invertido es 666), el 2000 (por las fallas de programación en las máquinas y la entrada del nuevo milenio), en el 2006 (06/06/06), y este año dos predicciones por el canadiense Harold Camping para mayo y octubre. Además, este nuevo año 2012, como sabemos, trae consigo más visiones fatalistas, que más que ser predicciones, vienen de la imaginería popular.

Así pues, para iniciar el año, que por lo que se dice es el último, nuestro tema será este: el Fin del Mundo. Entonces, déjenos saber, ¿Cómo será el fin del mundo? Y ¿Cómo es que lo sobreviviremos (si es que acaso sobrevivimos)? Dejen volar su catastrófica imaginación y díganos si sucumbiremos debido a una guerra, una epidemia, un gran desastre natural o incluso una invasión extraterrestre o un ataque zombie!

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